Vease como narraban los supervivientes su viaje a la frontera, llego a Siquisique la noticia de que en Barquisimeto se habían emprendido grandes trabajos y necesitaban peones en gran cantidad. Halagados por estas buenas nuevas nos fuimos muchos y supimos después que se necesitaban para construir trincheras, cuando se presento la desavenencia con Colombia y nos ofrecimos voluntarios para acompañarlo, sin tener conocimientos de que íbamos era a pelear, siendo los siquisiqueños Juan Heraclio González, Rafael Márquez, Florencio Rojas, Luis Briceño, Benjamín Armas Queralez y muchos mas. Tuvimos varios encuentros con las fuerzas contrarias y la ultima que fue a la orilla de un río, nos derrotaron, muriendo muchos venezolanos entre ellos nuestro jefe. El Catire Márquez, Florez Rojas y Juancho Gonzáles, que así se le decía, fueron los primeros que regresaron y nos refería este ultimo, que después de la batalla, tuvieron que refugiarse en las selvas de la Guajira, donde los indios desde sus escondites, sin ser vistos, los iban matando uno a uno. Allí sufrieron penalidades sin cuento, comiendo únicamente los cocos que les tiraban los monos y así desesperados por tanta miseria, decidieron buscar árboles secos y transportarse casi nadando para la isla de Araba, donde consiguieron que el Gobernador les auxiliara y los hiciera venir a Maracaibo, donde también los auxilio el presidente de Estado y los hizo venir a la Capital de Lara. El general Abelardo Gutiérrez tuvo varios hijos que tomaron parte en las últimas revoluciones, a quienes llamaron los gutierritos, sobresaliendo el Gral. Miguel Gutiérrez Padrón, que fue amigo muy querido del General Juan Vicente Gómez, quien hizo mucho empeño en salvarlo de la enfermedad incurable que lo llevo a la tumba. También murió peleando en una de las batallas de Barquisimeto su hermano Sulpicio Gutiérrez Padrón. |