General Pedro Mora

¡Coraje! ¡Coraje! Indígena de Ayaman; Coraje europeo de español, amalgamados con algunas gotas de sufrida sangre africana, tal fue el amasijo constitutivo de un hombre con mayúscula nacido en la valiente tierra siquisiqueña, que se llamo Pedro Mora.

Tal vez nunca hubiera sido militar. Pero se le despertó súbitamente el instinto belicoso durante la guerra de los cinco años, ante el trágico espectáculo de su padre asesinado por los “godos”. Entonces se fue a la lucha mas por honor que por venganza, en donde sus briosas hazañas lo encumbraron hasta el generalato.

Con esa preeminente posición, y pleno de prestigio en el cacicazgo, domino en su pueblo sin otras cortapisas que la de su voluntad, lo que tan poco lo transformo en violento tirano ni en succionadora sanguijuela: ni déspota, ni ladrón, su influencia fue benéfica como la del buen patriarca que guerreaba por compromisos del deber y que los paréntesis de paz llevaba vida honesta y laboriosa de pastor en la arcaica tranquilidad de su campo.

Cuentan que el alma de Mora era como la de un pozo de placida tranquilidad e instintivamente exaltado tumbaba un Toro de un envión o echaba a roncar a un hombre de un puñetazo.

En esa actitud agresiva se puso una vez que el general León Colina llego a Siquisique, seguido de numerosas tropas. Necesitando el jefe coriano ….Y el lance.. disculpen, continuara….