San Miguel de los Ayamanes

Cuando se inicia el proceso de colonización Española con base en la fundación y cristianización de pueblos así como la repartición de aborígenes para ser utilizados como mano de obra esclava, fundaron el caserío San Miguel de los Ayamanes, para ello escogieron lo que en esa época denominaban “Altos de los Ayamanes”que eran las tierras tradicionales ocupadas por ellos, donde hoy se mantiene y ha perdurado con su nombre original de San Miguel. Ya que algunos historiadores lo confunden con la fundación de Aguada Grande.

Los encomenderos de Carora necesitados de trabajadores para sus posesiones intentaron el traslado de los Ayamánes hacia el Valle de Sicare, situado al oeste de Carora. El 16 de febrero de 1621 se repartieron solares en dicho valle y se construyeron algunas viviendas muy lejos del habitad natural de los ayamanes.

Pero victimas de fiebre que causaron muchas muertes, y con el pretexto de recoger las cosechas de sus conucos y traer al resto de sus familias, abandonaron el Valle de Sicare, y regresaron a su lugar de origen, San miguel.

Otra de las principales causas de este fracaso de fundacion de pueblos por demas extraño, lo constituyo sin duda alguna el rechaso de los naturales Españoles quienes ya tenian decadas asentados en los sitios de donde se los querian llevar.

Sobre San Miguel dijo el historiador Juan E. Jiménez “No se conoce fecha precisa de su fundación, solo se sabe que fue habitado por Indios Ayamanes, que, que vinieron de los pueblos de los pueblos del llano y que diferían de los Jirajaras en que eran de mayor estatura, de color mas blanco, de dialecto distinto y pacíficos al extremo. Por esta razón y la fertilidad de los terrenos, les fue más fácil a los curas misioneros habitar en este pueblo y Moroturo, a pesar de las fiebres que producían los mosquitos, y no en Siquisique ni Baragua.

Alfredo Jahn dice En una de las estribaciones de la sierra, entre cogollar y Aguada Grande fue fundada en 1680 el pequeño pueblo de San Miguel de los Ayamanes, a 610 metros sobre el nivel del mar.

Estaba habitado en tiempos de la conquista por indios Ayamanes en la parte septentrional, o sea entre Matatere y Río Tocuyo y por los Gayones o Coyones en la sección meridional que tiene por centro Bobare.

Ya para el año de 1685 tenia una iglesia, paredes de bahareque, constante de tres naves y techadas de tejas, libro de registro eclesiástico, como lo comprueban documentos auténticos existentes en el archivote aquella antigua parroquia, y era cura Doctrinario interino el Pbro. Don Andrés López del Castillo.

El ilustrísimo señor don Mariano Martí, Dignísimo Obispo de Caracas y Venezuela, que empezó su Santa Pastoral Visita en la iglesia Catedral de Caracas el 8 de Diciembre de 1771 y la termino el 30 de marzo de 1784 en el pueblo de Guanare, recorriendo los principales lugares de la nación. No debía este ilustre viajero de visitar este pueblo que ya para esta época era de bastante importancia por que había en el, residenciados muchos españoles.


Llego en la tarde del 4 de marzo de 1776 con su honorable Secretario de Cámara señor don Joseph Joachin de Soto y demás comitiva, y termino la visita el 6 del mismo mes, dos días después; era en ese año cura Doctrinero el Pbro. Don Antonio Aldana Vanegas. En 1793 el Pbro. Don Francisco Vásquez de Rojas, que era el cura Doctrinero en esa época, encontrándose con la crasa torpeza de los habitantes de San Miguel de los Ayamanes los describe así: “Declaramos las propiedades de los hombres que produce la América, que llaman indios, no de los hijos de españoles, que estos tienen distintas propiedades. Homines proferí rudes, mendaces, ebriet fitres omnes sunt invidi, insuperque, timide, pigri, et mordaces, ebriatque salaces.- Experiencia comuat. Roxas.”

Este comentario viene al caso por que cuando se mandaron las encomiendas para la fundacion de los pueblos en el valle de Sicare, muchos de estos españoles no asistieron a esa obligacion de encomienda, por lo que la fundación de dichos pueblos fue muy efímera. Para ese entonces las penas y multas eran lo de menos por que pagaban hasta con la vida, y el castigo llegaba hasta las nuevas generaciones. Esto había originado algunos decretos por parte de la corona declarando a estos habitantes y sus bienes como propiedad del Reino Español, lo que crearia a la larga algunas confuciones al respecto. Aunque de esto hacia mucho tiempo nunca prescribian dichas penas o castigos que habían sido legados a sus sucesores, los cuales se hacian efectivos cuando el reino asi lo decidiera. Por eso la descripcion del Cura Doctrinero de esa epoca ante la resistencia de estos ante la visita de las autoridades españolas.

El Pbro. Br. Don Andrés Torrellas, que era cura Doctrinero de Moroturo desde 1809, lo era también de San Miguel y llego a este pueblo el 26 de septiembre de 1810, y como ya para esa época los indios de Parupano eran mayor en numero que los de San Miguel, pidió permiso para fabricar una capilla en el sitio denominado “Cerro de Crespo” y que se dedicaría a San Isidro; este permiso le fue concedido el 12 de julio de 1811 por el Dr. Santiago Zuloaga, tesorero de la S.I. Metropolitana en representación del “Ilustrísimo Sr. Doctor Arzobispo Narciso Coll y Pratt, dignísimo arzobispo de Caracas y Venezuela, pero no pudo llevarse a efecto la construcción de la capilla por haberse presentado la guerra de la Independencia.

Allá para finales del año 1812, fue sustituido el Pbro. Br. Torrellas (se fue con Monteverde en la caída de la primera republica y alcanzo el grado de coronel) por el Pbro. Don Joseph Sebastián Vásquez Coronado, cura que ya en el año 1797 lo había sido de estas mismas parroquias; “este misionero que era un dechado de virtudes, querido y respetado, tanto de sus paisanos españoles como de los indios, en 1817 tuvo la fatalidad de enfermar de una erisipela gangrenosa que le salio en la región escapular izquierda, estando en Moroturo; de allí se vino a caballo, pero solo pudo llegar hasta Parupano, al sitio denominado “La Peñita”; desde este punto lo condujeron los parupanos y ayamanes en hamaca hasta la ciudad de Carora, donde murió al llegar". Esto causo una seria enemistad entre los ayamanes de San Miguel y los de Moroturo por que los primeros acusaron a estos últimos de haber "Hechizado" a su padre ocasionándole la muerte.

En San Miguel de los Ayamanes existieron dos indígenas de nombre Pascual Ramos y Maria del Rosario Torin, que vivieron cada uno más de 100 años y se conservaron fuertes y lucidos hasta los últimos años de su vida. De este hecho hace mención Miguel Pacheco en su libro Geografía e Historia del Dtto. Urdaneta, cuando dice: En la comunidad indígena de Siquisique y sus pueblos circunvecinos se llego a conformar una especie de sindicato apolítico representando por los mas capacitados de los caseríos, bajo la dirección del jefe o Cacique, que era un indio de raza pura, que tenia grandes conocimientos prácticos y experiencias para resolver los problemas que se le presentaban a su tribu.


A San Miguel la representaba Ño Pascual Ramos, que hablaba el idioma ayaman, y a Siquisique Ño Pascual Rivero que hablaba el jirajara. Escribe textualmente el señor Miguel Pacheco " En la época que conocimos esa agrupación no venían los caciques por su senectud, pero si sus familiares o representantes de confianza".

Pensamos que la fecha a la que el se refiere debe estar comprendida mas o menos por el año de 1900, o un poco mas, ya que el escribió el libro en referencia en el año 1952, cuando ya era una persona mayor, y nos imaginamos que el estaría joven cuando se refiere a la época cuando los conoció, pues no puede ser de otro modo ya que si el vivía en esta zona desde que nació, tenia que conocerlos era desde joven también sacamos la conclusión por que en año 1905 cuando el cambio del Dtto Urdaneta para el Estado falcón bajaron todos los jefes o representantes de las mencionadas tribus y ya para ese tiempo no se hace mención a Ño Pascual ramos.

El legado mas notorio que dejaron fue el haber recordado gran parte del vocabulario de su idioma y haberlo suministrado a los estudiosos que llegados del Estado Lara y Falcón recopilaron dicha información para que así perdurara el conocimiento ancestral del idioma ayaman.

La población de San Miguel cuenta con Artesanía hecha a base del sisal

San Miguel esta situado a 610 metros sobre el nivel del mar en una longitud de 69,50722 y una latitud de 9º,88´.

Sus fiestas patronales se realizan a partir de 29 de septiembre en honor a su santo patrono San Miguel Arcángel.

Bibliografía. Urdaneta en Magazine y www.corazones.or