GENESIS DE LA EDUCACION EN SANTA INES
Para llegar a concretar datos fidedignos sobre la evolución histórica de la educación en Santa Inés, hemos insistido en indagar sobre los antecedentes de la educación desde los primeros años de la fundación de Santa Inés, y de acuerdo a nuestras investigaciones hemos adoptado una metodología cronológica que relacionamos de la siguiente manera:
Año 1939 -1940
La primera escuela que funcionó en Santa Inés fue en el año 1939, siendo la maestra una señora de nombre Lusila Mosquera de Coronel, nativa de Aguada Grande.
Esta escuela no tuvo sede fija y funcionó en tres casa, ya desaparecidas, iniciándose en la casa de Señor Manuel López, continuando en otra casa que perteneció a Moisés Meléndez, y de allí la mudan para la casa de un Señor llamado Néstor Meléndez, que era una casita techo de tabla ubicada frente de está hoy la casa de Claudio Camacaro en la Avenida Benigno Delgado.
Esta información la soportamos con una entrevista que realizamos con el Sr. Ismael Torín que nos dice: “En el año 1939 (…) yo era el primer discípulo (…) la maestra se llamaba Lusila de Coronel (…) era Mosquera, había casado con Oswaldo Coronel”
Sobre las casas donde funcionó esta escuela nos dice el Señor Torín: “Empezamos en una casita que estaba en un altico en la Carretera vieja, que era de Manuel López, pero la llamábamos “La Juliera”(1), después nos mudamos pa´ la casa de Dilia D´Lima, que era de Moisés Meléndez (…) después nos mudamos a la casa de Néstor Meléndez, allí recibimos el examen y nos dieron las vacaciones, pero eliminaron la escuela (…) estuvimos en tres casas en el año que estudiamos”.
En cuanto a los alumnos que estudiaron en esa escuela nos dice: “Estaba Vicente Hurtado, Aura Camacho, la hermana mía, Abundia, Flor María Herrero, que está en Caracas, la Necha D´Lima (…)”. (Estos nombres son los que él recuerda).
Años 1945 – 1947
En el año 1945, vuelve de nuevo a florecer la educación en Santa Inés, cuando se abre la escuela por segunda vez, pero ahora en la casa del señor Rafael Camacaro, donde impartieron clases hasta el año 1947 los docentes Amalia Pire, Carmen Luisa Matos y Raúl López, luego la educación vuelve a paralizarse(2). (Esta casa todavía existe)
Años 1951 – 1955
A partir del año 1951 la escuela vuelve a iniciarse con la señora Ana Emilia Pacheco de Córdoba, como maestra, que funcionó en una casa que todavía existe en la Avenida Benigno Delgado, que perteneció a la Familia Pacheco y luego el señor Desiderio Córdoba, que es la misma casa donde se realizó la primera misa en el año 1950, y hoy pertenece a la Familia Oberto y luego se mudó a otras casas que aún no hemos podido precisar con exactitud (3).
Luego vino la maestra Rosa Angulo de Bobare, y después de ésta impartieron clases las señoras: Ninfa D´Lima y Flor Delia González, hasta el año 1955. Esta escuela funcionó en casa del señor Ricardo Méndez y luego en casa del señor Chencho Conegé, a parte de que también funcionó en otros sitios que no podemos confirmar. (4)
Años 1955 – 1958
En 1955 se incorpora a la actividad docente en esta comunidad la señora Carmen María Rivero de Ramírez, quien dice en una entrevista que aparece en el Libro de reseñas de la U.E. “Dr. Francisco Antonio Carreño”, que: “En 1955, habiendo renunciado una maestra que trabajaba en la zona hoy conocida como Pampanito, se agrupan los alumnos de ambas escuelas y se instalan en un sitio equidistante, ubicándose en una casa deshabitada que luego perteneció a la Familia Rojas”. Esta versión que pertenece a la Sra. Carmen de Ramírez la hemos corroborado con informaciones recogidas en Pampanito, por Reina Morales que afirma que la primera maestra de Pampanito fue la señora Eligia de Pacheco que en el año 1955 abandona la escuela que funcionaba en casa de Salvador D´Lima (Pampanito) y los alumnos se vienen a estudiar con la maestra Carmen de Ramírez en casa de Baudilio Rojas, en Santa Inés.
El Ministerio de Educación le asignó el número 3112 a la Escuela Federal Unitaria, que funcionó bajo la responsabilidad de la mencionada maestra, hasta el día 12 de octubre de 1958, cuando, con gran júbilo de todos los habitantes del creciente caserío, se inauguraron las primeras aulas en la actual sede de la U.E. “Dr. Francisco Antonio Carreño” con la construcción de tres salones para clases y una habitación para maestros, bajo la denominación de Escuela Concentrada sin número (5).
Años 1958 – 1960
A partir del año 1958 ya la escuela tiene su propia sede. Fueron los habitantes de esta comunidad conjuntamente con los docentes, los que hicieron posible la realización de tan grande obra, en la que se forjaría el futuro y el engrandecimiento socio-cultural de la comunidad, destacándose luchadores sociales como: Benigno Delgado, Iginio Camacaro, Luís Pacheco Rojas, Carmen Erasma de Pacheco, Froilán y Julio Oropeza, Inocencio Rojas, Vicenta Castillo, Rafael Camacaro, Arístides Puerta, Manuel López, Quintina Suárez, Ángel Ramos, Rafael Guarecuco, Martín Granda, la Familia Meléndez y otras familias y personalidades.
En cuanto a la construcción de las primeras aulas de la Escuela de Santa Inés, según relato del señor Iginio Camacaro nos dice que siendo él Jefe del Caserío, fue aprobada la construcción de la misma en el año 1958, y refiere que se originó una controversia entre los líderes de la comunidad. “Unos proponían que se construyera en la parte de arriba de la población y otros en la parte de abajo”, por lo que no terminaban de ponerse de acuerdo. Entonces él, haciendo uso de su autoridad, propone que se construya la escuela en el centro del pueblo y para determinar el sitio más o menos aproximado procedieron a medir desde la primera casa, por la parte de arriba, o sea el oeste, hasta la última casa de la parte de abajo, en el este. De esa forma, determinaron que la parte central de la comunidad era un terreno que le pertenecía al señor Rafael Torres Conde, por lo que se dirigieron hasta él, para solicitarle el terreno, que de inmediato accedió a donarlo que es donde hoy funciona la U.E. “Dr. Francisco Antonio Carreño” (6).
Según versiones de la señora Aurora (Lola) Pineda, el maestro de obra que se encargó de la construcción de la Escuela fue Evaristo José Rodríguez.
Los nuevos maestros a partir del año 1958, son: María Colmenárez, Rosario de Lozada, La Nena Armas y Francisco Álvarez, quien ejerció funciones de Coordinador, todos bajo la desinteresada orientación de Doña Carmen, que hasta entonces se había desempeñado como bedel, docente, secretaria directora de una comunidad que la consideraba su líder, donde el maestro era un digno modelo de virtudes, en un ambiente de respeto y disciplina que al evocarse nostálgicamente forman parte de un hermoso recuerdo.
Los abnegados maestros trabajaban con los mismos alumnos en dos turnos de lunes a viernes y el sábado hasta las 11 de la mañana, dedicando el tiempo libre a cultivar amistades con los familiares de los alumnos, compenetrándose con todos ellos.
Años 1960, EN ADELANTE
El 1º de Noviembre de 1960, por disposición presidencial, fue creada la Escuela Nacional “Dr. Francisco Antonio Carreño”, siendo nombrada Director de la misma el Profesor Víctor José Romano Mosquera y como docentes fueron nombradas María Josefa Colmenárez, Graciela Isabel Sánchez y Carmen María Rivero de Ramírez (7).
En el año 1963, fueron construidas tres nuevas aulas. Supuestamente – dice la reseña: En el año 1962 es asignado el primer bedel, del cual sabemos que era popularmente llamado “Tilo” Díaz. Luego ingresó la señora Olimpia de Querález (…) que en el año 1965 fue sustituida por el señor Freddy Romano, quien por más de 30 años ha cumplido una admirable labor. Al pasar el tiempo fueron nombrados miembros del personal obrero el señor Félix Salas, Baldomero González, Aurora Meléndez, Gudelia Margot de Cordero, María Molleja de Castillo y entre los más recientes Arvenis Ure en sustitución de la señora Aurora ya jubilada, Rodrigo Alcón y María García de Perozo, entre otros que se han incorporado recientemente.
Para completar esta relación histórica, me permito seguir analizando la “Reseña de la evolución histórica de la Unidad Educativa “Dr. Francisco Antonio Carreño”, que dice: “Entre los docentes allegados se encontraban Olga Dorantes, Flor Meléndez, Blanca Pacheco, Edith Guarecuco, Nieves Hurtado, Zoila de Castillo, Elia de Jiménez, Delia de Castañeda, Lilian Pérez, Nora de Camacaro, Lilian Fonseca, Elina Villasmil, Chiquinquirá Mendoza, Julia Chávez, Olivia Álvarez, Carmen de Arteaga, Carmen Morillo y otros a quien pedimos disculpas al omitirlos por no haber recordado sus nombres, pero que igualmente comparten honores como excelentes educadores” (Así lo expresa la reseña).
Es muy probable que esta lista sea de los educadores que vinieron a la Escuela Francisco Antonio Carreño durante los años sesenta y setenta, pero que no hay registro exacto que determine cronológicamente la fecha de su ingreso y estadía.
Según la reseña: “En el año 1971 ingresó al personal docente la maestra María de Perozo, quien por más de veinte años se dedicó a la enseñanza en nuestras aulas con esmero y abnegación, ocupando un hermoso lugar en el corazón de sus alumnos y amigos, constituyéndose en uno de nuestros mas preciados valores”.
En 1975, se creó la primera sección de Educación Preescolar a cargo de la maestra Elina Villasmil y llegó el primer especialista en Educación Física, Profesor Rodolfo Colmenárez, quien fue sustituido por la Profesora Nilda Rivero, hasta el año 1979, cuando inició su larga trayectoria profesional el conocido profesor Astolfo Borjas, valuarte indiscutible del deporte regional.
Según informaciones aportadas por la Profesora Olivia de Romano, pudimos saber que la primera secretaria que laboró en la Carreño fue la señora Marlene Mendoza de Sánchez, hasta el año 1974, luego vino Margarita Piña.
El primer especialista de Música fue Gilberto Pérez, luego estuvo Gema Gámez y luego el reconocido músico Domingo Pérez y la primera subdirectora fue la misma profesora Olivia en el año 1977.
En el año 1979, se construyó el anexo de esta institución en el sector “28 de Marzo”, por diligencias de la Asociación de Vecinos y los habitantes de este mismo sector. La construcción estuvo a cargo de MINDUR y Obras Públicas de Estado (OPE), y el terreno fue donado por el señor Marcos Rodríguez, dueño de la Finca San Marcos de la que formaba parte ese terreno (8).
En el año 1980 fue jubilado el profesor Víctor Romano siendo sustituido por el profesor Cleofe Matute (…) que acertadamente ocupó el cargo de Director del Grupo Escolar durante cinco años, con la colaboración de la señora Olivia de Romano como subdirectora. Fue un periodo de estabilidad, dice la reseña, y constante trabajo contra la ignorancia y el analfabetismo, mientras Santa Inés se expandía y la matricula estudiantil crecía, así como las demandas de nuevos niveles educativos para la prosecución de estudios.
Para ese entonces, ya la idea de la construcción de la planta física para el Liceo ya se había plasmado, en años anteriores el señor Virgilio Durán, luchador social quien fue Jefe del Caserío, había emprendido una gran campaña en función de adquirir un terreno para el Liceo de Santa Inés y logró recolectar fondos para la compra del terreno que fue vendido por los hermanos Torres, detrás de la U.E. Carreño, donde hoy están construidas las primeras aulas para el funcionamiento de tan ansiado liceo.
Continuado con la investigación de la reseña conseguimos lo siguiente: “En 1985 fue trasladado el profesor Cleofe Matute, pasando a ocupar el cargo de Director la señora Olivia Álvarez de Romano, que con mancomunado esfuerzo de la comunidad, personal de la institución, alumnado y autoridades educativas, logra la realización de un gran sueño: la creación del séptimo grado de Educación Básica que daba inicio a la Tercera Etapa de la misma, en 1989”.
Cabe destacar que los profesores: Pedro Amache, Mary Mogollón y Reina Petít, miembros de estructura regional y municipal de Educación, y el profesor Mirabal, Jefe de la Zona Educativa del Estado Lara, jugaron papel relevante en las diligencias para este importante logro para la educación en la comunidad de Santa Inés.
El primer coordinador para la Tercera Etapa de Educación Básica en la Carreño fue el profesor Nelson Sánchez, ex-alumno de esta institución.
Dice la reseña: “Fue un día de júbilo para todos, cuando la señora Olivia de Romano, Directora del plantel conjuntamente con docentes, alumnos, comunidad educativa, dio la bienvenida al profesor Nelson Sánchez, coordinador de la III Etapa, quien en compañía de un grupo de entusiastas profesores, llegaba con toda la disposición de emprender la ardua tarea que le esperaba”.
“Nuestras gestiones y el incansable espíritu de lucha de docentes, alumnos y comunidad, esta vez, la decidida colaboración del profesor Osman Colmenárez hicieron posible la realización de la I Promoción de Bachilleres en Ciencias egresados de la Unidad Educativa “Dr. Francisco Antonio Carreño”.
Es meritorio recordar también la importante labor social cumplida por el Sr. Marcos Ramírez, quien dedicó esfuerzo propio en aras de lograr la consolidación de los estudios de bachillerato para nuestra Unidad Educativa.
El 16 de Noviembre de 1994 se realizó el acto de graduación de la I Promoción de Bachilleres integrada por los jóvenes Francisco Javier Álvarez Lujano, Gledimar Álvarez Pérez, Eudy José Castro Rivero, Josefina del Carmen Castillo, Antonio Duín Cordero, Jesús Abigail Cordero, Keila Dabalillo, María Yocelis García, Luís Manuel Escalante López, Dennis Rafael González, Pablo Lujano, Naiquelis Mosquera, Ana Perozo, José Alexander Reinoso, Yulimar Perozo, Rafael Reyes Oviedo, Raizer Segura y Xiomara Torín. (9)
Luego de la profesora Olivia de Romano, recibe la Dirección por encargaduría el profesor Armando Uris, en el año 1993 hasta el año 2002, cuando llega a dirigir esta institución el profesor Nelson Torrealba, y a partir del año 2003 ejerce la Dirección el profesor Cándido Lucena.
Durante estos años la evolución de lo que es hoy la Unidad Educativa “Dr. Francisco Antonio Carreño” ha sido constante a pesar de las difíciles situaciones que se han presentado en la misma, que hoy presenta todas las modalidades desde preescolar, básica, media y diversificada, además de que también funciona un núcleo de la UPEL-IPB, un liceo nocturno y las misiones Ribas y Sucre.
Este plantel en la actualidad presenta una matrícula de 1731 alumnos, 76 docentes, 6 administrativos y 20 obreros para un total de 102 personas. (Año escolar 2002-2003)
A partir de este año 2003, se abren las coordinaciones necesarias para el mejor funcionamiento de la institución; se nombran Jefe de Control y Evaluación y el Subdirector (e) lo cual permitirá un mejor funcionamiento en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
De igual manera se nombra un equipo de trabajo con la finalidad de no permitir que la institución se deteriore nuevamente y así recuperar la vocación de servicio y la incorporación de la comunidad y las fuerzas vivas de la población y la escuela, este equipo de trabajo quedó integrado por: La Junta Parroquial, Asociación de Vecinos, Comunidad Educativa, docentes, alumnos y comerciantes, que decidieron reunirse un día a la semana en la institución, para abordar la problemática, logrando solicitar la apertura del Liceo Nocturno de Santa Inés y sus alrededores, contando con un censo de trescientos alumnos aspirantes al séptimo, octavo y noveno grado; y la construcción de la planta física del plantel, donde funcionarán los estudios de secundaria.
LA CARREÑO SEDE DE LA UPEL-IPB
En el año 1996 se inicia el Programa de Educación Integral, mediante convenio entre la UPEL-IPB y la Alcaldía del Municipio Urdaneta, con el visto bueno de los profesores Argenis Guédez, José Rojas Túa, Rafael Valera, Saúl Sánchez y los doctores William Manrique y Luís Colmenares (10).
El objetivo fundamental del programa es profesionalizar a docentes y consolidarse como una estructura de cambios necesarios para la Escuela Básica, otorgándose a los estudiantes que aprueban el tercer año, títulos de maestros Especialistas en Educación Integral y al finalizar el décimo semestre obtendrán el Título de Profesor en Educación Integral.
En el año 2001, egresó la primera promoción de Técnicos Superiores Universitarios en maestros Especialistas de Educación Integral y próximamente egresará la primera Promoción de Profesores en esta misma especialidad, considerando un avance positivo en el desarrollo educativo del Municipio Urdaneta y otros sectores del vecino Estado Falcón.
Hoy la UPEL-IPB desarrolla sus actividades en las instalaciones de la Unidad Educativa “Dr. Francisco Antonio Carreño”, bajo la coordinación de la Profesora Diosina Goyo.
EL BUSTO DEL LIBERTADOR SIMON BOLIVAR EN LA CARREÑO
En el año 1996, fue donado el busto de El Libertador Simón Bolívar, que hoy está en la Plaza de la Carreño, por el General Rojas Salazar, Jefe del Comando Regional Nº 4 (Core 4), por solicitud de la Junta Pro-creación del Municipio Moroturo, encabezado por el señor Jesús Romero.
El destino oficial de este busto era la Plaza Bolívar de Santa Inés, pero debido a que no existía, por razones de que alguien no había donado el terreno para la construcción, se procedió a depositarlo en la sede del Comando de la Guardia Nacional de Santa Inés, pero en los días de la fiesta nacional la gente se reunía y lo trasladaban en hombros en un desfile como especie de procesión, con un recorrido que partía desde el Comando hasta la Plaza de la Iglesia de Santa Inés donde se realizaban los actos protocolares alusivos a esa fecha (11).
Ante esta situación poco usual en este tipo de actividades, se decidió ubicar al busto en la Escuela Dr. Francisco Carreño, realizándose el acto de develación, el día 24 de Julio de 1987, siendo develado por el Capitán del Ejercito Paz Sandrea (12).
En este año (2003), por sugerencia del Profesor Nelson Torrealba y la aprobación por parte del Equipo de trabajo se decidió construir la plaza donde está colocado el busto de El Libertador. El plano de la misma fue diseñado por Luís Pacheco López y el financiamiento para la construcción fue aportado por la Alcaldía del Municipio Urdaneta.
LA ESTATUILLA DE LA VIRGEN MARIA
De esta estatuilla, por informaciones de la profesora Olivia de Romano solo sabemos que fue por iniciativa de la maestra Delia de Castañeda en el año 1974.
BIOGRAFIA
FRANCISCO CARREÑO
Nació en la Isla de Margarita, Estado Nueva Esparta. 9/11/1910. Murió en Caracas el 25/07/1964.
Folklorista, investigador, compositor y docente. Desde niño manifiesta inquietud por la música popular a través de la interpretación del cuatro. Luego bajo la guía de su tío Nicolás Carreño, ingresa a la banda Luisa Cáceres de Arismendi del Estado Nueva Esparta.
Su inquietud lo lleva desde muy joven a organizar diversiones navideñas, especie de teatro callejero musicalizando y simbolizando a través de la mimesis de los animales, en un ciclo de vida, muerte y resurrección, de acuerdo a la tradición europea estacional.
Radicado en Caracas en 1932, forma con su hermano Inocencio Carreño un dúo popular para actuaciones radiales.
Estudia canto con Fernando D’Angeli, pero su verdadera vocación musical la dirigió hacia la recopilación y estudio del folklore venezolano y el magisterio.
En 1941 funda el exitoso Trío Cantaclaro con los hermanos Pascual y Dámaso García.
En 1946 conoce a Juan Liscano, quien lo incorpora al servicio de Investigaciones Nacionales. En 1974, investiga nuestra música con Juan Pablo Sojo y Abel Vallmitjana, recolectando expresiones musicales afro venezolanas y “gritos” de las lavanderas en el río cercano al pueblo de San Javier en Yaracuy.
Trabajó al lado de prestigiosos investigadores como Juan Liscano, José M. Cruxent, Miguel Cardona y Gilberto Antolinez.
Es conocido por su destacada labor en la enseñanza del Folklore en las escuelas. “A su entusiasmo y capacidad innata para la pedagogía se debe las bases de un conocimiento de nuestra música y nuestros bailes folklóricos en la escuela venezolana” (Luís Felipe Ramón y Rivera).
Las diversiones del Oriente venezolano: El Carite, El Robálo, La, El, Los Chimichimitos y muchas otras, van a formar parte por siempre del repertorio escolar, al Carreño lograr su inclusión en el Pensum de Educación Primaria de Venezuela, iniciativa apoyada en 1947 por el Ministro de Educación de entonces, “Luís Beltrán Prieto Figueroa”.
Publicó un cuaderno de canciones infantiles con el nombre de “30 de Oriente”.
En 1953, abandona la investigación dedicándose de lleno a la enseñanza del cuatro venezolano formando destacados discípulos.
Compositor prolífero de ritmos nacionales, tales como valses, joropos, merengues, estribillos, serenatas y canciones líricas.
Sus trabajos de investigación folklórica están reseñados en crónicas y fichas pertenecientes al Instituto Venezolano del Folklore de Venezuela, hoy integrado a la Fundación de Etnomusicología y Folklore (FUNDEF).
En el trabajo “La influencia negra en el Merengue Venezolano”, hace referencia al aporte de la cultura negra en cuanto al “ritmo del tambor o tango llamado Cinqui”.
En el trabajo “Comentario sobre el indígena del Mare Criollo”, intenta establecer la relación entre los mare mare, criollo e indígena.(13) |