Caserio AlgodonesEl Caserío Algodones está ubicado a 15 Kilómetros de la población de Siquisique, Municipio Urdaneta, Estado Lara y está alinderado de la siguiente manera: Tierra brava, sol ardiente, chivos, cardones y tunas, caracterizan el ambiente árido de esta zona Sobre el nombre “Algodones”: En la tradición oral hemos recogido un testimonio, el cual narra una anécdota de cómo nació este nombre. Al contrario de lo que uno pueda pensar, no proviene de algún algodonal o de la planta de dicho nombre. Dicen que al pasar unos arrieros por la quebrada del León, rumbo a Churuguara-Coro por el paso real, le preguntó uno al otro, ¿Será verdad que en ese caserío hay `algodones´? Porque en esa época el que tenia morocotas, o bienes, se le llamaba `Don´ y así fue, como con algo de humor o ironía fue bautizado el `Sitio´.Algodones, tierra generosa en la cercanía de la margen izquierda del Rio Baragua, era reconocida en el pasado como punto de referencia importante en la actividad comercial y artesanal. Caserío notable a finales del Siglo XVIII por la producción del `Cucuy´ y la Cría de Caprinos, por su economía de mulas y burros, la elaboración de chinchorros, chivos, cabuyas y lozas, razones por las cuales era un lugar de paso obligatorio, especialmente en tiempo de verano, porque el camino por aquí era más corto para los arrieros que comerciaban usando `La ruta de la Sal´, que salía desde Coro, la `Sierra´, Churuguara, Casa e` Teja en el `Saladillo; y luego pasaban por allí, para seguir a Barquisimeto y otros sitios; los cuales generalmente y de manera consecuente pernoctaban en estos sitios al arrear por este camino real. Algodones era conocido como “Sitio” en el año 1810. Cuando se dio inicio a los primeros enfrentamientos entre los patriotas asentados en Carora y Siquisique contra los realistas de Coro, allí ocurrieron varios enfrentamientos1, las cuales son mencionadas en varios textos, especialmente por el regente Izquierdo. Es a partir del año 1850 que se recogen los primeros testimonios, especialmente sobre tres familias que allí vivían y sobre su descendencia, que fueron rescatados por medio de la tradición oral, que son los siguientes: Tanilao Torres: Casado con Tomasa Nelo de los cuales nacieron 3 hijos. Rafael María Rivero, el cual llegó con la guerra del Mocho Hernández, descendiente de Coro. El se caso con Paula Torres y de esta unión nacieron 7 hijos. Manuel Mayurel: Casado con Juana Rivero, los cuales tuvieron 5 hijos naturales, y entre sus descendientes Adelfina, la cual tuvo una hija llamada Francisca Mayurel, conocida entonces como la (Chica). A partir del año 1896, se tienen más testimonios de cuando empezaron a casarse algunos descendientes de los descendientes de las primeras familias, los que a continuación se mencionan: Máximo Rivero, se caso con Martina Escobar y tuvieron 7 hijos. Elías Rivero, se caso con Sulpicio Torres y tuvieron 5 hijos. Polonia Mayurel, se caso con Vidal Adams. Pablo Timaure, se caso con Petronila Rivero. Rómulo Sánchez, se caso con Rosa Adams. Lionzo se caso con Eugenia, ellos trabajan con los animales, los cuales eran caprinos. Vivían de la cría y su producción, secaban e hilaban el dispopo para hacer chinchorros, horneaban Cucuy para comer y vender. Benjamín Álvarez, se caso con Toribia Almao. Otras informaciones recogidas entre los ancianos del caserío, dan cuenta de la generación del año 1936. Crescencio Pire, se caso María Guadalupe Rivero de los cuales nacieron 5 hijos. Jacobo Pire, se caso con Concepción Rivero de esta unión nacieron 10 hijos. Eugenio Rivero, se caso con Estilita Rivero, de los cuales nacieron 9 hijos, los cuales vivían del ganado caprino, porcino y avícola. En el año 1940, se unieron otros descendientes, los cuales fueron: Antonio García, casado con Elena Rojas, ellos vivían del ganado que traían de Urucure. Miguel Chávez, casado con Colina Adams, ellos vivían de un restaurant. Antonio Rivero, casado con Omaira Adams, vivían del ganado caprino y ella era la costurera del caserío. En el año 1965, se casaron los descendientes de la generación de 1936, los cuales se mantienen hasta el momento con sus hijos, nietos, etc. y son los actuales habitantes del caserío. Ellos viven de la cría del ganado caprino, avícola, porcino y la agricultura, además de la producción de Cocuy, sábila y dispopo. La importancia que por muchos años tuvieron sitios como Algodones, al igual que toda la zona desde Baragua hasta Siquisique, se derivó del hecho que los favorecía, al estar asentados a la orilla del camino real que era la vía principal que comunicaba a Coro con el resto del país. Los españoles desde la colonia y después en la época de la independencia, llegaban a Venezuela por mar desembarcando en Coro y estos caminos eran de obligatoria circulación para los viajeros para desplazarse al resto del país, lo que influyó en el tiempo para que la carretera nacional fuera hecha a pico y pala por los mismos antiguos caminos reales, lo que obligó a los viajeros durante muchos años a pernoctar en estos sitios. Buscando entre las publicaciones ya realizadas en esta página web, encontré y cito al Sr. Mervin Rodríguez, que dice: “Nuestro territorio fue paso obligado desde Coro hasta el Tocuyo y el resto del país en épocas de la Colonia. Transitado por hombres y mujeres venidos del viejo mundo. En ese devenir, uno que otro viajero decidió quedarse por estas tierras o dejar sus genes en el vientre de una de nuestras indias Ayamán o Jirajára” Por añadidura, las ideas y adelantos de allende los mares, primero influían en estos lugares, lo que hizo por mucho tiempo que sus habitantes pertenecieran a una elite floreciente que tenía una marcada influencia en el país, especialmente en la política, de la que fueron pioneros desde el movimiento independentista1 hasta la guerra federal2, llegando al ocaso en la época del general Cipriano Castro, quien los diezmó con sus jugadas políticas3 guardándose el final de esa etapa para el mandato del Dictador Juan Vicente Gomes4 quien le puso punto final al aislar este territorio cambiando las vías de comunicación bien lejos de nuestros caminos y al no explotar el yacimiento de petróleo existente en la zona de Urucure5. Aunque no fue muy reseñado por los historiadores, en este territorio se dio inicio y se decidieron acciones que cambiaron el curso de la historia de nuestro país6, lo cual hizo que los Andinos –llamados gochos–, cuando llegaron al poder, conociendo de su arrojo y persistencia para acometer cualquier lucha, se cuidaran muy bien de neutralizar a quienes fueron los principales responsables por haber ayudado al general Cipriano Castro a llegar al poder, al cual se lo entregaron servido en bandeja de plata. 7 “EL ALDEANO” Fue uno de los tantos “periodiquitos” de la zona rural larense, pero con una admirable singularidad que lo hacía, por esa particularidad, único en Venezuela en aquel tiempo, por lo menos: fue un periódico, aunque ocasional, escrito y hecho en un pequeño caserío del Estado Lara, “Algodones”, aldea de, a lo mas, unas 10 viviendas, ubicada en jurisdicción territorial del Municipio Xaguas, Capital Baragua, del Distrito Urdaneta. Nos enteramos de la existencia de este singular vocero gracias al periodista Antonio Domingo Meléndez, quien conservó un ejemplar de “EL ALDEANO“, nombre del periódico, del cual publicamos un facsímil en esta obra. Fue “El Aldeano” un vocero de cuatro páginas, formato “tamaño” un 16 “avo”, unos 12 centímetros de ancho por 15 de largo. Fue fundado el día 1º de agosto del año 1936, en tiempos en que ejercía la Presidencia del Estado Lara (primera presidencia) el General José Rafael Gabaldón /14-2-1936 al 17-11-1936). Lo fundó, dirigió y redactó el progresista comerciante en víveres don R. Piña Mujica, un autodidacta, hombre estudioso cuyos conocimientos eran en aquella época motivo de admiración y cuya buena fama se extendió por todo el Distrito Urdaneta al tomar la iniciativa de fundar un periódico en aquel pequeño caserío. “EL ALDEANO”, como hemos dicho, fue un órgano periodístico ocasional, cuya finalidad fue la de luchar por el progreso no solo del caserío Algodones sino de todo el Municipio Xaguas, de su capital Baragua y de todo el Distrito Urdaneta. Fue un tardío sarampión reporteril el que atacó al Sr. R. Piña Mujica, padre por cierto de un niñito algodónense que con el correr del tiempo llegaría, llegó, a ser Secretario de la Asamblea Legislativa del Estado Lara y Diputado a la misma, como militante del Partido Acción Democrática: el ciudadano Roger Mayurel. “EL ALDEANO”, administrado por el Sr. Isidro Álvarez, en su primera nota editorial, titulada “EMPEZANDO”, decía, entre otras cosas, al referirse a sus propósitos, lo siguiente: “Empieza, pues, “El Aldeano”, sus labores en estos momentos que podemos llamar de resurgimiento para Algodones; y al darnos a la ardua tarea del periodismo, contamos para ello con la mayor buena voluntad y un entrañable amor por la patria chica, con lo que contribuiremos modestamente con el adelanto cultural y material de nuestro pequeño poblado, pequeño en dimensiones pero grande en sus ideales de avanzar por todos los rumbos hacia propicios horizontes” Indudablemente que escribía correctamente, en sencillo y depurado estilo aquel gran señor autodidacta y campesino que fue el bodeguero, don R. Piña Mujica, quien pese a un defecto físico congénito en los pies se dedicó a aprender por si solo hasta hacerse de una cultura general digna de admiración que lo capacitó suficientemente para el ejercicio de las labores periodísticas: el señor R. Piña Mujica no era valetudinario, sin embargo, sino todo lo contrario un hombre muy fuerte, tanto física como mentalmente. FACSIMIL DEL ALDEANO PUBLICACIÓN Nº 1
Bibliografía: Leonardo Castañeda. Colaboración especial de: Amarilis López. Arelis Santos. Diana Perózo. Yesica Morales por facilitar las estadísticas y el trabajo de campo. www.municipiourdaneta.com/ personalidades.php. Un agradecimiento muy especial al Sr. José (Che) Espinoza por obsequiarnos el Libro “RASTROS Y ROSTROS Y LA PLUMA EN RISTRE” publicado en Barquisimeto Estado Lara en 1993. Escrito por Esteban Rivas Marchena, de donde transcribimos el escrito sobre “El Aldeano”. |