Cerro el Indio En el sitio llamado Cogollal, después del caserío la Esperanza y cercano al poblado de Algodones, se encuentra este Monumento Natural conocido desde nuestros ancestros como "Cerro El Indio"

Esta curiosidad natural se consigue viajando por la vía que va de Siquisique a Baragüa y se puede apreciar a simple vista mirando hacia el lado derecho, yendo desde Siquisique a Baragua.
El Cerro de Cogollal, como se llama el sitio donde está situado, se encuentra entre los caseríos La Esperanza y Los Algodones. En este último, los habitantes en sus fiestas patronales le rinden culto a las ánimas del purgatorio.
En el cerro de Cogollal hay que detenerse para divisar esta curiosidad de la naturaleza, que se puede ver a simple vista. Este se puede observar desde el mismo vehículo al pasar pero hay que estar muy atento. Lo mejor es detenerse, porque tiene que verse desde un Angulo muy preciso para observarlo bien.
Este cerro que a lo lejos se perfila igual que un indio, tiene en la parte superior un árbol llamado Yabo (Circidium viride) que en tiempo de lluvia reverdece, y la gente dice “El Indio tiene la pluma “pará”, pues da la impresión de que el indio está usando una pluma, lo que no se aprecia en tiempo de verano, cuando está seco el árbol.
Hacemos un llamado a los organismos oficiales que les competen estos monumentos para que, intervengan, porque se está deteriorando esta magnífica escultura natural, principalmente por la acción de los chivos que por el ramonean. Seria de mucha ayuda y muy importante, que la Cámara Municipal o la Alcaldía del Municipio Urdaneta lo protegieran, ya sea por medio de un decreto o de una ordenanza, para sacarle provecho con el turismo y preservarlo para las nuevas generaciones.

Caserio Algodones

El Caserío Algodones está ubicado a 15 Kilómetros de la población de Siquisique, Municipio Urdaneta, Estado Lara y está alinderado de la siguiente manera:
Por el Este: Caserío La Esperanza
Por el Oeste: Caserío Saladillo
Por el Norte: Cerró Las Petacas
Por el Sur: Río Baragua

Tierra brava, sol ardiente, chivos, cardones y tunas, caracterizan el ambiente árido de esta zona

Sobre el nombre “Algodones”: En la tradición oral hemos recogido un testimonio, el cual narra una anécdota de cómo nació este nombre. Al contrario de lo que uno pueda pensar, no proviene de algún algodonal o de la planta de dicho nombre. Dicen que al pasar unos arrieros por la quebrada del León, rumbo a Churuguara-Coro por el paso real, le preguntó uno al otro, ¿Será verdad que en ese caserío hay `algodones´? Porque en esa época el que tenia morocotas, o bienes, se le llamaba `Don´ y así fue, como con algo de humor o ironía fue bautizado el `Sitio´.

Algodones, tierra generosa en la cercanía de la margen izquierda del Rio Baragua, era reconocida en el pasado como punto de referencia importante en la actividad comercial y artesanal.
          
Caserío notable a finales del Siglo XVIII por la producción del `Cucuy´ y la Cría de Caprinos, por su economía de mulas y burros, la elaboración de chinchorros, chivos, cabuyas y lozas, razones por las cuales era un lugar de paso obligatorio, especialmente en tiempo de verano, porque el camino por aquí era más corto para los arrieros que comerciaban usando `La ruta de la Sal´, que salía desde Coro, la `Sierra´, Churuguara, Casa e` Teja en el `Saladillo; y luego pasaban por allí, para seguir a Barquisimeto y otros sitios; los cuales generalmente y de manera consecuente pernoctaban en estos sitios al arrear por este camino real.

Algodones era conocido como “Sitio” en el año 1810.  Cuando se dio inicio a los primeros enfrentamientos entre los patriotas asentados en Carora y Siquisique contra los realistas de Coro, allí ocurrieron varios enfrentamientos1, las cuales son mencionadas en varios textos, especialmente por el regente Izquierdo.

Es a partir del año 1850 que se recogen los primeros testimonios, especialmente sobre tres familias que allí vivían y sobre su descendencia, que fueron rescatados por medio de la tradición oral, que son los siguientes:
Tanilao Torres: Casado con Tomasa Nelo de los cuales nacieron 3 hijos.
Rafael María Rivero, el cual llegó con la guerra del Mocho Hernández, descendiente de Coro. El se caso con Paula Torres y de esta unión nacieron 7 hijos.

Manuel Mayurel: Casado con Juana Rivero, los cuales tuvieron 5 hijos naturales, y entre sus descendientes Adelfina, la cual tuvo una hija llamada Francisca Mayurel, conocida entonces como la (Chica).
A partir del año 1896, se tienen más testimonios de cuando empezaron a casarse algunos descendientes de los descendientes de las primeras familias, los que a continuación se mencionan:
Máximo Rivero, se caso con Martina Escobar y tuvieron 7 hijos.
Elías Rivero, se caso con Sulpicio Torres y tuvieron 5 hijos.
Polonia Mayurel, se caso con Vidal Adams.
Pablo Timaure, se caso con Petronila Rivero.
Rómulo Sánchez, se caso con Rosa Adams.
Lionzo se caso con Eugenia, ellos trabajan con los animales, los cuales eran caprinos. Vivían de la cría y su producción, secaban e hilaban el dispopo para hacer chinchorros, horneaban Cucuy para comer y vender.
Benjamín Álvarez, se caso con Toribia Almao.
Otras informaciones recogidas entre los ancianos del caserío, dan cuenta de la generación del año 1936.
Crescencio Pire, se caso María Guadalupe Rivero de los cuales nacieron 5 hijos.
Jacobo Pire, se caso con Concepción Rivero de esta unión nacieron 10 hijos.
Eugenio Rivero, se caso con Estilita Rivero, de los cuales nacieron 9 hijos, los cuales vivían del ganado caprino, porcino y avícola.

En el año 1940, se unieron otros descendientes, los cuales fueron:
Antonio García, casado con Elena Rojas, ellos vivían del ganado que traían de Urucure.
Miguel Chávez, casado con Colina Adams, ellos vivían de un restaurant.
Antonio Rivero, casado con Omaira Adams, vivían del ganado caprino y ella era la costurera del caserío.
En el año 1965, se casaron los descendientes de la generación de 1936, los cuales se mantienen hasta el momento con sus hijos, nietos, etc. y son los actuales habitantes del caserío. Ellos viven de la cría del ganado caprino, avícola, porcino y la agricultura, además de la producción de Cocuy, sábila y dispopo.
La importancia que por muchos años tuvieron sitios como Algodones, al igual que toda la zona desde Baragua hasta Siquisique, se derivó del hecho que los favorecía, al estar asentados a la orilla del camino real que era la vía principal que comunicaba a Coro con el resto del país.

Los españoles desde la colonia y después en la época de la independencia, llegaban a Venezuela por mar desembarcando en Coro y estos caminos eran de obligatoria circulación para los viajeros para desplazarse al resto del país, lo que influyó en el tiempo para que la carretera nacional fuera hecha a pico y pala por los mismos antiguos caminos reales, lo que obligó a los viajeros durante muchos años a pernoctar en estos sitios. Buscando entre las publicaciones ya realizadas en esta página web, encontré y cito al Sr. Mervin Rodríguez, que dice: “Nuestro territorio fue paso obligado desde Coro hasta el Tocuyo y el resto del país en épocas de la Colonia. Transitado por hombres y mujeres venidos del viejo mundo. En ese devenir, uno que otro viajero decidió quedarse por estas tierras o dejar sus genes en el vientre de una de nuestras indias Ayamán o Jirajára”

Por añadidura, las ideas y adelantos de allende los mares, primero influían en estos lugares, lo que hizo por mucho tiempo que sus habitantes pertenecieran a una elite floreciente que tenía una marcada influencia en el país, especialmente en la política, de la que fueron pioneros desde el movimiento independentista1 hasta la guerra federal2, llegando al ocaso en la época del general Cipriano Castro, quien los diezmó con sus jugadas políticas3 guardándose el final de esa etapa para el mandato del Dictador Juan Vicente Gomes4 quien le puso punto final al aislar este territorio cambiando las vías de comunicación bien lejos de nuestros caminos y al no explotar el yacimiento de petróleo existente en la zona de Urucure5.

Aunque no fue muy reseñado por los historiadores, en este territorio se dio inicio y se decidieron acciones que cambiaron el curso de la historia de nuestro país6, lo cual hizo que los Andinos –llamados gochos–, cuando llegaron al poder, conociendo de su arrojo y persistencia para acometer cualquier lucha, se cuidaran muy bien de neutralizar a quienes fueron los principales responsables  por haber ayudado al general Cipriano Castro a llegar al poder, al cual se lo entregaron servido en bandeja de plata. 7

En el año 1910,
se empieza a construir La carretera Barquisimeto Siquisique bajo la iniciativa del Sr. Cornelio Sánchez hijo en Bobare y del Sr. Santiago López en Algodones, esta carretera particular era con la finalidad de transportar madera en carros tirados por bestias desde los puntos Usera y Algodones, lo que habla de la decisión de progresar que tenían sus habitantes.
La importancia de un pueblo, generalmente se mide por su desarrollo económico e intelectual y “Algodones” en el año 1936 contaba con un periódico llamado “El Aldeano”, cuyo director era el Sr. R. Piña Mujica, padre del conocido y hoy vecino de la población de Barquisimeto, Sr. Roger Mayurel. Este hecho es un indicio de que esta comunidad gozó en esa época de un adelanto que muchos pueblos no tenían.

El decaimiento de la economía y el éxodo que después afectaron grandemente a “Algodones” y a gran parte del municipio Urdaneta, tuvo mucho que ver con el cambio de las vías de comunicación al ser construidas por otros sitios, lo que nos dejó aislados del contexto nacional. Esto no solo sucedió en nuestro municipio, sino que igualmente pasó, aunque con menor afectación, a otras poblaciones que en su tiempo fueron florecientes y luego decayeron por los mismos motivos.
Como consecuencia, en época de fiestas patronales o en las festividades de diciembre, Semana Santa etc. estos caseríos del municipio Urdaneta tienen una particularidad muy especial, ya que a veces se transforman radicalmente debido al regreso de `los hijos del éxodo´ o sus descendientes, quienes emigraron hace muchos años obligados por las condiciones paupérrimas de vida debido a la falta de fuentes de producción y de trabajo.
Estos se encuentran regados a todo lo largo y ancho de la geografía nacional y curiosamente, cuando se dan estos reencuentros, a veces logran duplicar y hasta triplicar la población fija de estos caseríos, en esas memorables convergencias, convirtiéndose así, en todo un acontecimiento el regreso de los que nunca han olvidado a su terruño natal.

Actualmente, el caserío Algodones es una comunidad pequeña y muy acogedora, en ella viven 18 familias las cuales cuentan con sus servicio eléctrico, acueducto y vialidad, aunque en regulares condiciones.
En esas familias hay un total de 62 personas en las que hay 2 ancianos entre los 25 adultos, 15 jóvenes y 22 niños. Entre los adultos, 10  tienen título de bachiller y técnicos, los niños estudian todavía nivel básico y los 2 ancianos son analfabetos.
Esta Aldea cuenta con una escuela, la cual fue construida en el año 1986, una capilla, en el año 1999 y una tarima de teatro donde se realizan las actividades y/o festividades conmemorativas que fue construida en el año 2001.
El problema más importante que existe es el de vivienda, ya que hay varias familias numerosas que viven en hacinamiento y a consecuencia de esto se hizo un proyecto de vivienda en el año 2007, el cual, hasta los momentos,  no ha tenido respuesta por parte de los políticos de turno.
La comunidad cuenta con un Consejo Comunal, el cual se formo el 16 de Mayo del año 2006, y fue reestructurado el 20 de Mayo del año 2008, con el nombre de Banco Comunal Zicara de Algodones.

“EL ALDEANO”

Fue uno de los tantos “periodiquitos” de la zona rural larense, pero con una admirable singularidad que lo hacía, por esa particularidad, único en Venezuela en aquel tiempo, por lo menos: fue un periódico, aunque ocasional, escrito y hecho en un pequeño caserío del Estado Lara, “Algodones”, aldea de, a lo mas, unas 10 viviendas, ubicada en jurisdicción territorial del Municipio Xaguas, Capital Baragua, del Distrito Urdaneta. Nos enteramos de la existencia de este singular vocero gracias al periodista Antonio Domingo Meléndez, quien conservó un ejemplar de “EL ALDEANO“, nombre del periódico, del cual publicamos un facsímil en esta obra. Fue “El Aldeano” un vocero de cuatro páginas, formato “tamaño” un 16 “avo”, unos 12 centímetros  de ancho por 15 de largo. Fue fundado el día 1º de agosto del año 1936, en tiempos en que ejercía la Presidencia del Estado Lara (primera presidencia) el  General José Rafael Gabaldón /14-2-1936 al 17-11-1936). Lo fundó, dirigió y redactó el progresista comerciante en víveres don R. Piña Mujica, un autodidacta, hombre estudioso cuyos conocimientos eran en aquella época motivo de admiración y cuya buena fama se extendió por todo el Distrito Urdaneta al tomar la iniciativa de fundar un periódico en aquel pequeño caserío. “EL ALDEANO”, como hemos dicho, fue un órgano periodístico ocasional, cuya finalidad fue la de luchar por el progreso no solo del caserío Algodones  sino de todo el Municipio Xaguas, de su capital Baragua y de todo el Distrito Urdaneta. Fue un tardío sarampión reporteril el que atacó al Sr. R. Piña Mujica, padre por cierto de un niñito algodónense que con el correr del tiempo llegaría, llegó, a ser Secretario de la Asamblea Legislativa del Estado Lara y Diputado a la misma, como militante del Partido Acción Democrática: el ciudadano Roger Mayurel.

“EL ALDEANO”, administrado por el Sr. Isidro Álvarez, en su primera nota editorial, titulada “EMPEZANDO”, decía, entre otras cosas, al referirse a sus propósitos, lo siguiente: “Empieza, pues, “El Aldeano”, sus labores en estos momentos que podemos llamar de resurgimiento para Algodones; y al darnos a la ardua tarea del periodismo, contamos para ello con la mayor buena voluntad y un entrañable amor por la patria chica, con lo que contribuiremos modestamente con el adelanto cultural y material de nuestro pequeño poblado, pequeño en dimensiones pero grande en sus ideales de avanzar por todos los rumbos hacia propicios horizontes”

Indudablemente que escribía correctamente, en sencillo y depurado estilo aquel gran señor autodidacta y campesino que fue el bodeguero, don R. Piña Mujica, quien pese a un defecto físico congénito en los pies se dedicó a aprender por si solo hasta hacerse de una cultura general digna de admiración que lo capacitó suficientemente para el ejercicio de las labores periodísticas: el señor R. Piña Mujica no era valetudinario, sin embargo, sino todo lo contrario un hombre muy fuerte, tanto física como mentalmente.

FACSIMIL DEL ALDEANO PUBLICACIÓN Nº 1

  EL ALDEANO  

Bibliografía: Leonardo Castañeda. Colaboración especial de: Amarilis López. Arelis Santos. Diana Perózo. Yesica Morales por facilitar las estadísticas y el trabajo de campo. www.municipiourdaneta.com/ personalidades.php. Un agradecimiento muy especial al Sr. José (Che) Espinoza por obsequiarnos el Libro “RASTROS Y ROSTROS Y LA PLUMA EN RISTRE” publicado en Barquisimeto Estado Lara en 1993. Escrito por Esteban Rivas Marchena, de donde transcribimos el escrito sobre “El Aldeano”.