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Recopilación y Semblanza sobre el Dr. Jacinto Convit en su cumpleaños Nº 97.

 

Este insigne personaje que ha dedicado toda su vida a la investigación científica, es considerado una de las más   importantes figuras mundiales en la lucha contra la Lepra y ahora da unos pasos de gigante en la lucha contra el cancer.

Ha contribuido al conocimiento de enfermedades infecciosas, especialmente   de la lepra y leshmaniasis. Este notable aporte a la ciencia médica, le valió ser postulado en 1988 para el Premio Nobel de Medicina.


Pensamientos de Jacinto Convit


"En medio de una batalla campal no se puede construir una nación. Las naciones se hacen cuando se complementan todos y se ponen de acuerdo" Jacinto Convit

“Cada vez que nos lancen una piedra, debemos devolverles una rosa, porque el amor es el único antídoto del odio. Jacinto” Convit

Yo creo que los sentimientos de amor hacia el ser humano van a estimular en él la vocación de servicio, que no es otra cosa que pura y simplemente un profundo amor a la vida.

"El maestro tiene que aprender, tiene que impulsar la evolución. Los padres y la organización familiar deben edificar la estructura para el desarrollo de la persona desde el comienzo de la vida".

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Jacinto Convit

El doctor Jacinto Convit García nace el 11 de septiembre de 1913 en la Parroquia de La Pastora de la ciudad de Caracas. Hijo de Francisco Convit y Martí –inmigrante catalán– y Flora García Marrero, venezolana. En cuyo hogar, además de el nacieron cuatro hijos más, Miguel Ángel, Reinaldo, René y Rafael. La familia Convit García era una familia pudiente, pero llegó la crisis y la economía decayó precisamente cuando Jacinto debía comenzar sus estudios universitarios. Su educación secundaria la realizó en el liceo Andrés Bello (Caracas) bajo la dirección de dos insignes maestros: Rómulo Gallegos y Pedro Arnal. El 19 de septiembre de 1932 ingresa a la escuela de medicina de la Universidad Central de Venezuela. En 1937 conoció a quien sería su esposa, Rafaela Martota D’Onofrio (enfermera), contrayendo nupcias con ella el 1° de febrero de 1947. Es padre de cuatro hijos varones: Francisco (1948), Oscar (1949), Antonio y Rafael (1952, quienes son gemelos.

En septiembre de 1937 recibe el título de Bachiller en Filosofía, optando   enseguida por el título de Doctor en Ciencias Médicas, presentando la tesis "Fracturas de la Columna Vertebral". Hay que destacar, que el desempeño sanitario-epidemiológico de Jacinto Convit se inicia en 1937 cuando aún era estudiante de medicina y es invitado por Martín Vegas –profesor de dermatología en la Facultad de Medicina– y Carlos Gil Yépez a asistir a la leprosería de Cabo Blanco –Departamento Vargas, Distrito Federal–.

Se gradúa de doctor en Ciencias Médicas el 27 de septiembre de 1938 e inmediatamente es designado médico residente de esa leprosería. El 25 de junio de 1940 se inscribió en el Libro de de los Médicos Residentes en el departamento Libertador del Distrito Federal como especializado en medicina interna –enfermedades de la piel–. Desde ese año  y hasta 1943, a la par de  su cargo en la leprosería, trabaja como director ad honorem   de la Cruz Roja (seccional La Guaira), lo que le permite tener   una vivencia más amplia de la clínica médica. Durante este mismo período, asiste también a la consulta de enfermedades de la piel del Dispensario Central, perteneciente a la escuela de Venereología, ubicado de Conde a Piñango (Caracas).

En 1942, junto a José Sánchez Covisa, Martín Vegas, Juan di Prisco y otros eminentes dermatólogos, funda la Sociedad Venezolana de Dermatología y Venerología. Fue su primer presidente (1942-1944). Durante los años 1944 y 1945 viaja a los Estados Unidos para estudiar en la Unidad de Cáncer y Piel de la Universidad de Columbia y en la Universidad Western Reserve (Cleveland, Ohio).
A su regreso, en 1945, Convit es enviado por el Ministerio de Sanidad al Brasil, para observar los servicios antileprosos de ese país, en el cual la lepra era aún un grave problema sanitario. Allí encontró 35.000 enfermos de lepra, hospitalizados en grandes sanatorios, los cuales presentaban múltiples problemas. A su regreso, es nombrado médico director de las leproserías nacionales, cargo que desempeñó hasta 1946. Fue el primer director de la División de lepra del MSAS desde su fundación, el 1 de julio de 1946, y desde este cargo dio un vertiginoso impulso a la lucha antileprosa en Venezuela, a través de la creación de 20 servicios antileprosos y 171 dispensarios. En 1958 es nombrado Jefe del Servicio de Dermatología.

En abril de 1961, Convit recibió la Orden del Libertador en el grado de Comendador y en agosto la Medalla Cultura Gaspar Vianna, conferida por el Ministerio de Salud del Brasil. Cabe destacar que durante estos años, Convit invirtió un gran esfuerzo en la búsqueda de un modelo experimental para la cura de la lepra. Para ello inoculó mamíferos, reptiles y hasta peces bajo muy diversas condiciones. Como premio a la constancia, es nombrado Director del Centro Colaborador para Referencia e Investigación en Identificación Histológica y Clasificación de la Lepra (OMS) Desde 1971 hasta el presente.

Convit, la investigación y el Instituto de Bio-Medicina
En 1972 Convit ve cristalizar la creación del Instituto Nacional de Dermatología. Allí se fusionan coherentemente las actividades del Departamento Sanitario, la Cátedra de Clínica Dermatológica y el Servicio de Dermatología del Hospital Vargas. Este instituto es un centro de intensa actividad científica y cuenta con 20 secciones. En 1976 es Centro Internacional de la OMS/OPS.
En 1984 el Instituto Nacional de Dermatología cambia su nombre por el de Instituto de Bio-Medicina, ya que sus actividades traspasan las fronteras de la dermatología. Es considerado el primer centro del país en producción científica en el área bio-médica. Este Instituto es el reflejo de la personalidad creadora de Convit. Allí laboran más de cuarenta investigadores de diversas profesiones: médicos, químicos, biólogos, bioanalistas, veterinarios y otros.

Jacinto Convit ha hecho aportes de gran relevancia, no sólo en lepra sino en otras patologías como la leishmaniasis visceral y cutáneas, la oncocercosis y las micosis humanas. Sus estudios abarcan los aspectos clínicos epidemiológicos, terapéuticos y de control de estas enfermedades. Como reconocimiento a su labor en la búsqueda de vacunas para la cura de la lepra y la leishmaniasis.
Convit fue postulado en 1988 al Premio Nobel de Medicina.

En 1989, Convit anunció que había encontrado que armadillos traídos de la zona cercana a la represa del Gurí (Edo. Bolívar), que a diferencia de los armadillos de otras regiones, eran sumamente susceptibles a contraer el bacilo de la lepra (M. Leprae), causante del contagio de la enfermedad. A partir del estudio con estos animales, Convit y su grupo de investigadores desarrollaron una vacuna que podía ayudar a las personas enfermas con lepra.

Posteriormente, Convit declaró que era viable la utilización del modelo de vacuna contra la lepra, para curar la Leishmaniasis. Resultando con el tiempo un completo éxito en la cura de dicha enfermedad.
Pese a presentar trastornos de salud a partir de 1996, los cuales le obligaron a alejarse un poco de los laboratorios clínicos, Jacinto Convit sigue activo y preocupado por el destino de Venezuela.


Convit y la Docencia
En 1940 inicia su carrera docente, colaborando con la Cátedra de Medicina Tropical de la UCV, enseñando a los estudiantes de Medicina los aspectos clínicos y de laboratorio de la lepra en la Leprosería de Cabo Blanco. En 1945 ingresa a la Cátedra de Dermatología como instructor y Director del Laboratorio de dicha Cátedra.
En 1950 es nombrado jefe de Clínica Dermatología del Hospital Vargas y en 1958 Convit se encarga de la coordinación de todas las actividades dermatológicas: asistenciales, docentes y de investigación.
En 1967 es creada, bajo su dirección, la Cátedra de Clínica Dermatólogica en la Escuela de Medicina José María Vargas. En 1964 inició el primer curso de Postgrado de Clínica Dermatológica y en 1965 el curso de postgrado de Microbiología Médica. Ambos postgrados han permitido la formación de excelentes especialistas.

Convit y la Vacuna.
Una de las contribuciones de Convit que le ha dado más relieve internacional es el desarrollo de un modelo de vacunación contra la lepra. Demuestra por primera vez que una mezcla de Mycobacterium leprae con BCG producía una lisis total del agente de la lepra cuando era inyectado en pacientes lepromatosos. En los últimos años Convit y su grupo de colaboradores ha centrado su interés en el uso en gran escala de la vacuna desarrollada, no sólo para la inmunoterapia de los enfermos lepromatosos y Borderline, sino para la inmunoprofilaxis de los contactos con pacientes lepromatosos. Sus resultados de las experiencias con la vacuna han sido presentados en más de veinte trabajos. Con igual orientación metodológica ha desarrollado la lucha contra la leishmaniasis.

Jacinto Convit

Convit y su proyección nacional y mundial

Es amplia la carrera y proyección de la obra de Convit a nivel internacional. El instituto de Bio-Medicina recibe becarios enviados por la OMS/OPS provenientes de América, África y Asia. En 1971 Convit es nombrado por la OMS Director del Centro Cooperativo para el estudio Histológico y Clasificación de la Lepra, dirección que continúa desempeñando.
En 1968 es nombrado Presidente de la Asociación Internacional de la Lepra (ILA) y reelecto en 1973. En 1968 fue designado Presidente de la International Journal of Leprosy Corporation.
En 1976 fue electo Director del Centro Panamericano de Investigación y Adiestramiento en Lepra y Enfermedades Tropicales.

Ha recibido el Premio "Ciencia y Tecnología 1990", otorgado por la República de México, el Premio Español "Príncipe de Asturias", el Premio "José Gregorio Hernández" de la Academia Nacional de Medicina y el "Abraham Horwitz" de la Organización Panamericana de la Salud, así como varios títulos Honoris Causa, tanto de academias nacionales como internacionales.

El Dr. Jacinto Convit ha recibido múltiples homenajes por parte de estudiantes de educación media, quienes lo han designado padrino de sus promociones. También varias promociones de médicos egresados de diferentes universidades nacionales llevan su nombre.

Por sus contribuciones a nivel nacional ha recibido el Premio José Gregorio Hernández (1955 y 1980), Premio Martín Vegas (1960), La Sociedad Venezolana de Microbiología le concede el Premio "Luis Daniel Beauperthuy" el día 6 de noviembre de 1972, por sus grandes aportes a la ciencia universal. Orden 27 de Junio de la UCV (1976), Orden Francisco de Miranda (1980), título Doctor Honoris Causa otorgado por las Universidades Santa María (1981), la Francisco de Miranda (1982), la Nacional Abierta (1982) y la de Los Andes (1586), medalla Federación Médica Venezolana (1987), la Medalla "Salud para todos en el año 2000" otorgado por la OMS-OPS (1988). Adicionalmente es Individuo de Número (Sillón No. XXXI ) de la Academia Nacional de Medicina (1990), ganó el Premio Nacional a la Creatividad y a la Inventiva durante el Primer Salón Nacional de los Inventos y Descubrimientos, Eureka (1990) y la Orden del Libertador (1993). El 21 de febrero de 1991 recibe un merecido homenaje por parte del Congreso Nacional de Venezuela. También fue Miembro del Sistema de Promoción del Investigador (SPD en la categoría de Emérito (1994). En el año 2000 recibió la medalla "Salud para todos”, de la Organización Panamericana de la Salud y el premio Príncipe de Asturias. Recibe la Medalla Naval Almirante Luis Brión en una Única Clase y en el 2010 el Premio a la Excelencia científica, por el Premio Municipal de Ciencia, Tecnología e Innovación, Dr. Humberto Fernández Morán, realizado por el Concejo del Municipio Libertador.

En su trayectoria, en los años 80, se mereció una de las distinciones más importantes para cualquier investigador a nivel mundial: El haber sido nominado para el Premio Nobel; aunque en su corazón lo que más anhela, lo cual ha mencionado, es que su único sueño es ver la lepra erradicada de la faz de la tierra.
“Recientemente el Dr. Convit anunció un nuevo tratamiento médico experimental disponible para las personas que padecen cáncer de mama, colon, cerebro y estómago. El brillante científico criollo, reconocido mundialmente por descubrimiento lidera un equipo de investigadores, que están en pos de un procedimiento que promete brindar una luz en la erradicación de trastornos cancerígenos”.

La obra de Convit es producto de un equipo humano de gran talla intelectual. No se cansa de hacer esta aclaratoria. El supo reconocer desde su juventud que el éxito se logra con el trabajo en equipo.
A Jacinto Convit, como dermatólogo, sanitarista, docente e investigador, le corresponde un sitial difícil de superar. Su obra es el producto de un gran esfuerzo y de una gran pasión por la verdad científica. Los que han sido sus discípulos ven en él un ejemplo a imitar y un camino a recorrer.
Jacinto Convit

Hoy, en el cumple de sus prolíficos 97 años y más de 70 en ejercicio profesional “La Humanidad está en deuda con Jacinto Convit, infatigable trabajador, quien ha dedicado su vida al servicio de la Medicina humana”.

El doctor Jacinto Convit es Miembro del Consejo de la Facultad   de Medicina desde 1973 hasta el presente y ha publicado más de doscientos treinta trabajos de investigación en revistas nacionales e internacionales.
“Hay que destacar que un grupo de venezolanos preocupados se han dedicado a crear una serie grupos y paginas en las diversas redes sociales con la finalidad que se le reconozca en vida a este maravilloso y brillante venezolano lo que merece, ¡Exigiendo así Un Nobel para Jacinto Convit, y también Manifestando su descontento con el menosprecio de nuestra cultura, historia e idiosincrasia por parte de los mismos Venezolanos.

Durante muchos años el talento nacional ha sido opacado por influencias externas a nuestro país, y no obstante a esto las malas gestiones de gobierno que lo han llevado  a su más mínima expresión, ya que en su mayoría han ignorando fomentar la cultura, algo fundamental para la preservación de un pueblo. Nuestros teatros, Escuelas y Centro de Salud entre otros, deberían llevar los nombres de hombres y mujeres eminentes como este hombre, un honor para Venezuela, y no el nombre de celebres de otros países, hay que apreciar y aprovechar nuestra propia materia prima ya que somos uno de los pocos países que poseen en abundancia esta clase tan especial de materia llamada Talento. Ciertamente esto más que un reconocimiento para el Dr. Jacinto Convit es un reconocimiento para Venezuela, Tierra de virtuosos...”

“Convit cree que la ciencia se socializa, entendiendo siempre los resultados en beneficio de las personas. “Existe la Ciencia básica y la Ciencia aplicada pero, indudablemente, todas convergen hacia el mismo objetivo”

Una carta del Dr. Convit, titulada Creo en la Juventud, en la cual llama a que se produzcan acuerdos en el país para sacarlo adelante. Reafirma, a su vez, su creencia en el talento de las nuevas generaciones. 
Lea la carta completa a continuación:

Creo en la juventud

Encontrar en la vida un deseo, una pasión para vivir, es un impulso fundamental.

Uno nunca puede pensar en el futuro si no trae la historia. La historia enseña mucho, cómo comenzó, cómo se desarrolló. Se hace camino al andar.

La Leprosería de Cabo Blanco, en Maiquetía, Venezuela, lugar espantoso donde predominaba la miseria y el dolor, fue para mí una escuela de bondad. Cuando estudiante hice una visita a Cabo Blanco. Me impresionó la situación de un grupo muy grande de pacientes, serían cerca de mil, donde la situación era tan grave que no tenían ningún tratamiento, estaban execrados, rechazados por una sociedad profundamente egoísta, incapaz de entender lo que es el dolor humano. Sentí un gran deseo de trabajar por esa gente, de ver qué podía hacer por ellos.

Una vez graduado y trabajando en ese lugar, lo primero que hicimos fue estudiar la posibilidad de desarrollar un tratamiento que curase la enfermedad, que acabase con las leproserías y con las leyes que obligaban al aislamiento compulsorio. Ese fue el objetivo.

Con un grupo de ocho jóvenes estudiantes de medicina, que tendrían para aquella época alrededor de 22 años y yo, que tenía 24, nos dedicamos con pasión a trabajar para liberar a un grupo humano que era perseguido por su enfermedad. Con nuestra vocación y la experiencia de un equipo de excelentes profesionales, dimos con una solución efectiva.

Con resultados en mano, nos dirigimos a las autoridades y les dijimos: “miren, se está cometiendo un error grave al aislar compulsoriamente a estas personas, separarlos de sus seres queridos crea una gran tragedia en los grupos familiares y nosotros encontramos una solución”. Lo que teníamos era el deseo de luchar por la libertad, un derecho al que no se puede renunciar.

El prejuicio es el elemento más grave y más difícil de combatir. Creo que no se ha estudiado a fondo y parece que no es un asunto que resuelva la educación. Como decía Goethe “ser humano es un deber”. El estigma afecta a la sociedad y hace extremadamente difícil el control de la afección, incide sobre la familia y sobre el enfermo mismo, quien se esconde para evitar el rechazo. No hay nada que alivie más a un ser humano de su sufrimiento, que ser liberado de la marca de un estigma.

Yo creo que los sentimientos de amor hacia el ser humano van a estimular en él la vocación de servicio, que no es otra cosa que pura y simplemente un profundo amor a la vida. El que tenga facilidades para amar a los demás, que lo haga con lo que disponga. Luchar por la felicidad de los demás, sirve para la evolución de uno como persona. Dedicarse con ahínco a tratar de mejorar la situación del prójimo es fundamental en la vida.

Lo importante es que la gente progrese, transforme su forma de vida y tenga lo suficiente para ser feliz, que tenga salud y educación. La sociedad tiene que comprender que la salud es la base para el progreso.
Para la evolución es preciso la autonomía, la iniciativa, la disposición para el esfuerzo, las evaluaciones periódicas para asegurarse de que se está en la vía correcta. Es necesario impulsar la vida del pueblo para que este tenga la información suficiente, para que se organice y obtenga los recursos requeridos. El maestro tiene que aprender, tiene que impulsar la evolución. Los padres y la organización familiar deben edificar la estructura para el desarrollo de la persona desde el comienzo de la vida.

Jacinto Convit

Los hombres de ciencia, los científicos, luchamos contra lo imposible, consagrándonos a los demás, transitando los posibles caminos para lograr que la vida se parezca cada vez más a la vida. Cuando tengo un ratico libre, me gusta soñar en las otras cosas que quisiera hacer por esos otros pacientes cuyas enfermedades aun siguen sin respuesta alguna. De allí surgió el interés por el modelo de una inmunoterapia del cáncer, que venimos desarrollando como un estudio que puede resultar importante.


Hay mucha gente con un lenguaje depresivo, insistiendo en que estamos mal. Creo que, al contrario, tenemos que formar a los jóvenes con la capacidad de superar las situaciones, sin importar las dificultades en las que se encuentren. Debe haber un cambio de actitud. Los hombres aman más el esfuerzo y la producción hecha por ellos mismos.

Me gustan los filósofos que hablan del porvenir y de la proyección sobre el futuro del mundo. Los países se hacen pensando y haciendo. Hay que crear un ambiente adecuado para el pensamiento. En medio de una batalla campal no se puede construir una nación. Las naciones se hacen cuando se complementan todos y se ponen de acuerdo.

Creo en la sociedad, creo en la juventud, que son los que deben cargar ese peso importante, hacer un esfuerzo enorme. Nosotros haremos, con el tiempo que nos queda, todo lo que podamos, pero ellos tienen que hacer esa carrera de relevo.

"En medio de una batalla campal no se puede construir una nación. Las naciones se hacen cuando se complementan todos y se ponen de acuerdo" Jacinto Convit
“Cada vez que nos lancen una piedra, debemos devolverles una rosa, porque el amor es el único antídoto del odio. Jacinto” Convit


Fuentes: Facebook. Un Nobel para el Venezolano Jacinto Convit http://biografiaconvit.blogspot.com/Biografía elaborada por Oswaldo Carmona. www.masvenezuelamenospolitica.blogspot.com. Duncan Dhu-En algun lugar. www.venezuelatuya.com. www.informe21.com. www.glovovision.com. Panorama.com.http://elpapeldelabolivar.dsm.usb.ve

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