Primer Articulo TEORIA ECOLOGICA El término "teoría" se refiere a un cuerpo coherente de ideas, organizado de manera abstracta, en una doctrina o sistema intelectual de vínculos, nexos o relaciones, que permiten, no solo explicar, sino, además, predecir el comportamiento de la realidad objeto de tal reflexión. Con respecto a la ciencia ecológica, la teoría deberá abarcar todo cuanto esté contenido dentro de un marco referencial general de vínculos causales y consecuenciales entre las dimensiones de espacio, tiempo, masa y energía, donde participan y están combinadas entre sí realidades bióticas y abióticas, de orden físico y biológicos, orgánicas e inorgánicas Estas relaciones se manifiestan, desde la noche de los tiempos, de varias maneras, considerados en el espacio-tiempo, en lo inmediato, " hic et nunc ", es decir, aquí y ahora, en términos de acción-reacción, a corto plazo, mientras que, en lo mediato a mediano o largo plazo, en el plano superordinado del espacio-tiempo geológico y el devenir futuro, donde las proyecciones de estas redes de causa y efecto, son infinitas. Las relaciones entre los componentes inorgánicos del medio físico son independientes de la vida y pueden existir y funcionar perfectamente sin su presencia, sin embargo, están agrupados, atendiendo a su constitución y disposición en conjuntos o fases interactivas gaseosa, húmeda y lítica, las cuales conforman el marco para la vida o biotopo. Las relaciones biológicas comienzan cuando varios átomos de determinados elementos, presentes en un medio dado, son agrupados en moléculas orgánicas, capaces de formar sistemas de células, luego tejidos, órganos y aparatos, autocontenidos en un individuo capaz de reproducirse, para lo cual requiere, además de una pareja, de un entorno que lo provea de un espacio vital donde obtener energía, a través de nutrientes, agua, oxigeno y calor El " hic et nunc " ecológico difiere de aquel simplemente biológico o físico, en que comienza a cumplirse a partir de determinados niveles de organización, donde deben participar, interactuar e influirse mutuamente ambos sujetos: lo físico, como biotopo que ofrece todo cuanto los individuos requieren para sobrevivir y multiplicarse, y lo biológico, como biota o conjuntos de individuos capaces de reproducirse. Biota y Biotopo se combinan, en el espacio - tiempo , para formar ecosistemas , en términos de conjuntos o comunidades estables, permanentes y evolucionables de seres vivientes, constituidos por materiales reciclables - masa - gracias a la participación de la energía como doble agente termodinámico, que circula a lo largo de cadenas tróficas y provee el calor indispensable para la existencia de la vida. Se alcanza el nivel ecológico, entonces, cuando los conjuntos de individuos, agrupados en poblaciones y estas a su vez logran integrarse el comunidades, es decir, en redes interdependientes, donde una proporción de los individuos del conjunto -los autótrofos - son capaces de sintetizar con la ayuda de la luz, minerales simples en compuestos carbonados básicos para la producción de fitobiomasa , por lo que también son conocidos como "productores primarios" constituyendo asi la plataforma de soporte de las Pirámides Tróficas; otra proporción esta constituida por los organismos - los heterótrofos o consumidores- quienes conforman la zoobiomasa, que se nutre, por consumo, de la anterior y de tejido orgánico en general, constituidos, a su vez por herbívoros, quienes consumen tejido vegetal y carnívoros, consumidores de tejido animal; asimismo, hay consumidores capaces de consumir tejido orgánico en descomposición, a quienes se denomina "carroñeros" Todos los heterótrofos desarrollan productividad secundaria, es decir , se nutren y producen tejido orgánico.. Paralela a la escala trófica de autótrofos y heterótrofos, se extiende un grupo de seres quienes se nutren de la descomposición del tejido orgánico, cuya estructura celular y molecular descomponen para este efecto, son los conocidos como reductores, desmanteladores o descomponedores, quienes completan el ciclo iniciado por los productores, devolviendo el material básico al entorno. No obstante tan prolijo proceso trófico, el nivel ecológico no se detiene en esa síntesis y acumulación de biomasa en tejido vivo, sino que, al proyectarse en el tiempo en ambos sentidos - ayer y mañana-en los términos de la dinámica de la herencia y su reflejo en la futurística, contenidos en los códigos genéticos de cada ser, que, al ser enlazados entre si a través del intercambio entre individuos, ha dado lugar a la infinita variedad de la vida o Biodiversidad. Es a este nivel donde se manifiesta la esencia ecológica de la variabilidad de la vida, toda vez que, si bien la existencia, presencia, y evolución biológica no parece responder a una noción teleológica, ni obedecer a un plan preconcebido -divino o no-, la normativa de la existencia se manifiesta y se cumple en términos de éxito o fracaso, supervivencia o extinción, lo cual, a su vez, esta condicionado, no solamente por las cualidades intrínsecas de los individuos que forman las poblaciones para la adaptación, sino tambien por la convergencia las variables ambientales del entorno, capaces de influir en su existencia, en una relación bilateral de estímulo-respuesta y de causa y efecto. De hecho, no hay agresividad, ni siguiera antagonismos generales en el en el medio físico que conforman la Geodiversidad , en tanto que se trata de situaciones que obedecen a estímulos de orden cósmico o telúrico, donde no existen más controles que las leyes físicas, a las cuales tampoco escapa la vida. Lo que parece existir es una interacción bilateral entre el potencial biótico, establecido según la tolerancia, plasticidad, prolificidad y número de cada población/especie que entra, por vez primera, a colonizar un espacio, versus, la resistencia que las condiciones ambientales -climáticas, hídricas y/o edáficas- convergentes en ese espacio, oponen a su presencia permanente. La Geodiversidad o variabilidad de las condiciones estrictamente físicas presente en un espacio dado, no es un hecho aislado, estático, consolidado; sino circunstancias de orden planetario, dinámicas y en continuo cambio, como ha quedado establecido hasta la saciedad por la ciencia geológica, en relación con la Paleontología , cuyo ámbito común es lo que explica la Biodiversidad, no solamente como consecuencia de la evolución de hechos geodiversos, sino tambien como causa y control de muchos de ellos. Los procesos de evolución por transformaciones progresivas en la morfología, fisiología y hábitos de los individuos que conforman las poblaciones, no deben ser enfocados de manera aislada, en tanto que, mas que de evolución, se trata de coevolución, en una tríada donde participan, además de las especies que integran las poblaciones y comunidades en continua sucesión, sino tambien las influencias que estas ejercen sobre el medio físico, las cuales propician respuestas en el substrato y entorno locales, cuyo conjunto se refleja en cada escenario en particular y en el ambiente en general. En síntesis, la Teoría Ecológica, se refiere a todo el conjunto de relaciones entre los seres orgánicos y su entorno en el marco del espacio /tiempo, en términos de causas y efectos, cuya esencia se expresa como acciones, coacciones y reacciones entre los seres y con el entorno que les envuelve. Estas últimas aseveraciones nos acercas y vinculan a la Teoría General de los Sistemas, en tanto que en el menester ecológico participan las estructuras, funciones y normas que caracterizan los ecosistemas. Segundo Articulo ALTERNATIVAS PARA LAS TIERRAS SECAS DE LARA Lara es un estado predominantemente seco, mas de la mitad norte de su territorio, alrededor de 1.130.00 hectareas -67 %- corresponde al clima semiarido, esta situación esta agravada por la impermeabilidad de los estratos litologicos del subsuelo de las vertientes en las cuencas altas de las Serranias central y septentrional –Matatere y Baragua- situación esta que dificulta la retencion de humedad en los acuiferos e impide la presencia de caudal en los rios durante la estacion seca, por lo que solo se cuenta con causes secos durante la mayor parte del año, en tanto que conducen agua durante pocas horas después de las lluvias. Esta situación da lugar al problema de irregularidad en el abastecimiento de agua para el consumo domestico, agrícola e industrial en todo el ambito de ambiente semiarido, lo que se refleja no solamente en la particular ecologia de estas tierras, sino tambien en la idiosincrasia de la población y sus actividades culturales, economicas y vivenciales de mas del 90% de la población local, dado que las mayores poblaciones de esta entidad se localizan en ellas –Barquisimeto, Carora, Quibor, El Tocuyo y Siquisique, entre otras. Sin embargo, aun y cuando la problemática de las tierras semiaridas en nuestro estado es ampliamente conocida, de haberse desarrollado algunas iniciativas –institucionales y privadas- para llamar la atención y promover soluciones, aun no contamos con una politica institucional definida, realista y coherente para enfrentarla, ni para desarrollar sus potencialidades, ello, a pesar de haberse puesto en practica esporadicos esfuerzos extra oficiales, promovidas por actores foraneos. Las autoridades regionales y locales siempre han esperado que este problema sea enfrentado por el Gobierno Nacional, que no tiene el menor interes en ello, en tanto que se trata de problemas estrictamente regionales. El Estado Nacional no cuenta, ni contara nunca con una politica de estado para este efecto, en tanto que se trata de un problema regional. Es en virtud de lo expuesto por lo que afirmamos que, dada la especifidad regional de estos problemas, las autoridades ejecutivas y legislativas regionales, conjuntamente con aquellas de los Municipios afectados, deberian realizar un intenso esfuerzo para concebir, diseñar y poner en marcha, por una parte, una Politica de Estado, materializada en un Plan Maestro, a mediano y largo plazo, para el manejo del medio semiarido, que involucre a todos los actores, tanto del sector oficial, como de la sociedad civil; Por otra, poner en practica una serie de programas precisos, orientados a la dinamizacion –a nivel regional y local- de las innegables potencialidades de las tierras de ambiente semiarido –que conforman la mayor proporcion de Lara-. Debera ser considerado previamente, el hecho de que no estamos solos en estos menesteres, en tanto que en el mundo hay muchas experiencias en estos aspectos, lo que implica que no partiremos de cero. Las investigaciones sobre los aspectos que caracterizan al medio semiarido –Climatologia, Hidrologica, Litologia, Geomorfología, Ecologia, Agronomia, Dasonomia, Ingenieria y Sociología- han venido siendo desarrollados, desde hace muchas decadas en paises de varios continentes –Brasil, Chile, Peru, España, Israel, Argelia, Austria, Mexico, EE:UU., Italia, Libia y Grecia entre otros- por lo que han logrado incorporar al desarrollo estas tierras marginales. En ellos han sido alcanzados importantes logros en retencion, ahorro y purificación de aguas, en nuevos cultivos e industrias, manejo de tierras, gracias a sus politicas de atención e inversion en investigación -desarrollo, experimentación, ensayo y entrenamiento tanto de profesionales, como de productores, por la via de universidades y centros de tecnología -Universidades: Ben Gurion del Neguev, Israel; CEPATSA, Brasil; Arizona, EE:UU.; La Molina, Peru; Sonora, Mexico; Atacama, Chile; Sevilla, España; Nueva Gales, Australia; La Laguna, Canarias, entre otras- de la mano con actitudes positivas por parte del Estado. En nuestro pais, aun y sin contar con una politica definida para las tierras semiaridas, ha habido algun apoyo por parte de algunas instituciones filantropicas, que financiaron proyectos como el PIDZAR (Alianza Francesa) y PROSALAFA (Fondo de la OPEP para el desarrollo agrícola). Pero el gran problema es que carecemos de proyectos especificos para el efecto. Hubo una epoca cuando exportabamos materias primas a Estados Unidos y Europa, donde estas generaban empleos por valor agregado, pero supongo que esa no es la idea correcta, lo ideal es utilizar esa materia prima aquí, que le agreguemos valor, para generar empleos. Hay en las tierras semiaridas, no solo cantidades de especies, fuentes de productos naturales industrializables, asi como la posibilidad de introducir otras. De nuestros Agaves, se produce Cocuy y pueden extraerse de el fibras y productos naturales como ecogeninas y sapogeninas, pero las extraemos de plantas silvestres, sin preocuparnos por sembrarlas; Michoacán y Guanajato, en Mexico, tienen decenas de miles de hactareas plantadas de Agaves y con ellas abastecen al mundo de Tequila, asi mismo contamos con zabila; nuestro humilde Cuvi, productor de muchos productos forestales y naturales, esta plantado en centenares de miles de hectáreas en el nordeste brasileño, para estos efectos. Se nos cayo la venda del petroleo que nos cego los ultimos cincuenta años, ojala que las universidades regionales –hoy de espaldas a nuestras secas tierras- desarrollen iniciativas serias y coherentes. En San Francisco –Municipio Torres, La Otra Banda- hay una Estacion Experimental del Semiarido, donde con objetivos claros, recursos y tecnología, podrian generarse soluciones para tantos problemas. En Santa Lucia hay ochenta hectáreas que pertenecieron a la ilusión del Merey, que fueron cedidas a CONARE desde hace varios años y aun siguen tan inútiles como antes; en Bobare hubo un proyecto donde se plantaron cien hectáreas de semeruco, que posteriormente fueron destruidas para hacer lugar para siembras horticolas. Es necesario la creación de un instituto del Semiarido para el Estado Lara, o comprometer con esa responsabilidad al INIA, o a FUDECO o bien que las municipalidades de Torres, Urdaneta, Moran, Crespo, Jiménez e Iribarren hagan un esfuerzo mancomunado en este sentido. Firmado en Barquisimeto por Edilberto Ferrer Veliz PhD en Febrero de 2005.
MUNICIPIOS Y LEGISLACION AMBIENTAL Dentro del contexto ambientalista, los aspectos legales –la legislación ambiental- juegan un papel esencian como normativa comun, compartida con las otras cuatro fases que interactuan en el proceso de Conservación Ambiental, es decir: Ordenamiento Territorial, Gestion Administrativa, preservación de Areas y Especies y Educación. Siguiendo los terminos del enfoque de sistemas que caracteriza al mundo natural, resulta fundamental conocer las normas que rigen los procesos de funcionamiento de las entidades ambientales. En tal sentido, la normativa para el ejercicio de cada fase, se establece según las bases de la dinamica natural “non postet natura disponem quoniam pareo” ( de la naturaleza no se dispone, sino que se la obedece) reza el viejo adagio latino. En tal sentido, el espiritu de una legislación ambiental realista, idonea y efectiva, deberia estar inspirada en dos razonamientos basicos: en primer lugar, el principio del equilibrio armonico de la naturaleza, donde cada factor es, a la vez, causa y efecto de toda una trama de agentes que mantienen tal equilibrio; en segundo lugar, la premisa de que no se legisla para la naturaleza y todos sus componentes, ya que tiene sus leyes y responden a ellas, sino para aquella especie unica, que es capaz de comprender, conscientemente la norma, que no es otra que la especie humana que conforma los sistemas sociales, quienes conviven con y dependen de los sistemas naturales; por lo tanto; la Legislación Ambiental, como fase de la Conservación Ambiental, no va a normar o regular el desenvolvimiento de los recursos naturales, ni del entorno, sino la actividad, la intervención, la ocupación de los seres humanos ejercemos sobre, dentro y con ellos, donde su objetivo equifinal no es solo asegurar la armonia del ambiente “per se” sino bienestar humano a traves del mantenimiento de la calidad, magnitudes, productividad y habitabilidad de los ecosistemas y sus recursos, de los cuales somos dependientes. Las leyes naturales que rigen la “economia” de la naturaleza no siempre son comprendidas a cabalidad por sus interpretes, quienes conformamos los sistemas sociales humanos, razon por la cual se impone en la practica, en la vivencia cotidiana, la regulación de las actividades de quienes intervenimos en el orden natural, para evitar su transgresión y/o prevenir los efectos de ello, lo cual solo es posible a largo plazo, a traves de la educación, asi mismo en lo inmediato, en el dia a dia, a traves de normas, reglas o disposiciones claras, precisas, coherentes, apoyadas por una autoridad idonea y conciente de su mision; de aquí la necesidad de un sistema juridico bien informado y de un cuerpo de leyes cuya esencia, letra y espiritu no deben estar apartados de aquellos principios que rigen la estructura y dinamica natural y ¿Por qué no? Tambien social. Una legislación ambiental, para ser realista, coherente y efectiva debe estar apoyada, en lo general, en el conocimiento de las leyes naturales y en la fiosofia universal de la Conservación Ambiental y en lo particular, en el conocimiento de la cultura, tradiciones, costumbres y habitos y actitudes positivas del sistema social a quien va a servir. En este ultimo aspecto, no puede soslayarse el echo de que los paises , si bien conforman unidades geopoliticas soberanas, en la practica estan conformados por regiones y/o localidades que pueden diferir profundamente entre si, en cuanto a clima, paisaje y/o ecologia y por lo tanto con situaciones y problemas ambientales y requerimientos de Conservación Ambiental que si bien son coincidentes en su esencia, pueden diferir marcadamente en la manera de acometerlos, lo que impone la necesidad de ciertos niveles de aproximación, desde aquel federal, nacional doctrinario, para todo un pais, con posibilidades de articulación en instrumentos locales ordenanzas que, cumpliendo con la esencia del instrumento constitucional y legislativo, puedan estar referidos a las particularidades o especifidades locales. En el caso de nuestro pais contamos con una moderna doctrina constitucional que consagra varias decenas de previsiones de orden ambiental. Asi mismo contamos con una serie de leyes organicas y ordinarias y centenares de resoluciones y decretos, la mayoria de ellos infuncionales y obsoletos. En casi todos estos instrumentos y decretos parecen privar, como errores comunes, por una parte, la tendencia a enfrentar los efectos de los problemas ambientales, sin considerar a profundidad las causa que les determinan y por otra, la incoherencia entre ellos, la falta de coordinación entre los propositos y manera de aplicarlos, lo que abre amplios margenes de discrecionalidad para los funcionarios quienes los aplican. Para colmo de males la mayoria de ellos son desconocidos los integrantes del sistema judicial actual; un buen ejemplo de ello es el hecho de que el delito ambiental no existia en nuestra legislación, hasta la promulgación, hace muy pocos años de la Ley Penal del Ambiente, la cual es de difícil aplicación, por las circunstancias señaladas. Es un hecho que hay muy pocos abogados ambientalistas en Venezuela, lo que en ocasiones ha dado lugar a que ciertos sectores de la sociedad presionen a algunos legisladores a traves de la opinión publica, para la proposicion de normas radicales, estrictas, casi draconianas, lo cual ademas de hacerlas poco realistas, hacen improbable su aplicación practica ante las situaciones que se pretenden corregir. Esto ultimo pone en relieve la necesidad y ahora el mandato constitucional, de incluir en los pensa de los estudios de derecho la materia ambiental tanto en Pregrado como en Postgrado, asi como el entrenamiento en materia ambiental a los abogados en ejercicio, aplicando la metodología de diplomados. Sin embargo, la formación y refinamiento de los profesionales seria insuficiente sin una profunda reforma de los incoherentes politicas ambientales del pais. La legislación de carácter nacional, ni siquiera con la actual jerarquia constitucional es suficiente para enfrentar la ingente problemática ambiental actual. Dentro del marco de la constitución vigente, la alternativa es la provisión de leyes organicas que funjan como marco doctrinario para situaciones generales, globales, entre otras, la reforma de las estructuras administrativas ambientales actuales, reservando para el Ministerio del Ambiente la concepción de politicas, planificación y programación del papel del Estado en este sentido y confiriendo a la autoridad local –los Municipios- la ejecución de las mismas, con responsabilidades de Ordenamiento Territorial, Gestion Ambiental, Proteccion de Areas y Especies, Legislación y educación Ambiental en cada ambito edilicio. Edilberto Ferrer Veliz PERCEPCION POR LA COMUNIDAD DE LA PROBLEMÁTICA AMBIENTAL
EDUCACION AMBIENTAL Edilberto Ferrer-Véliz, PhD
En todo proceso educativo participan, como mínimo – dos grupos de sujetos: los educadores y los educandos, entre los cuales se establece una relación planificada, expresada en programas comprensivos y progresivos que garanticen como meta, la adquisición, por parte de los educandos, de una serie de destrezas, conocimientos y –en fin- el bagaje de información que constituye la esencia, el objeto y la motivación del hecho educacional. Esto, a primera vista, luce simple, máxima cuando se trata de educación formal, paralela al crecimiento físico y mental del educando y apoyado en una metodología probada y comprobada a lo largo de muchos años de práctica, donde se persigue como objetivo –eje la formación de un estereotipo estándar a través de pasos progresivos de educación preescolar-básica-media-diversificada y profesional. La Educación Ambiental es un proceso más singular, puesto que, además de atender a los aspectos formales, persigue también un cambio significativo en las actitudes de una población, cuyas conductas han sido deformadas por el hambre de lucro, falsos valores y una concepción equivocada de la naturaleza, de la calidad de la vida y de su propio bienestar, Sin embargo la E.A. no es un fin en si misma, sino la fase. pedagógica de un proceso superior que involucra otras cuatro fases que interaccionan con ella en los procesos de Conservación Ambiental, es decir, ordenación espacial, gestión administrativa, legislación y protección, cada una de las cuales demanda de una base pedagógica formal e informal para preparar tanto a los funcionarios responsables, como a la ciudadanía. Tales premisas han sido discutidas hasta la saciedad en diversos foros mundiales, donde, en uno de los cuales celebrado en Rio Janeiro en 1.992, se llegó a importantes acuerdos resumidos en la Agenda 21, cuyos alcances fueron recogidos por nuestros constituyentes en la flamante Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela en 1.999, en la cual, más de treinta artículos, más el preámbulo recogen aquellas iniciativas para ser desarrolladas en el país. Amplios sectores del Estado y de la Sociedad Civil , conscientes de lo expuesto y preocupados por el inquietante cuadro ambiental que vive el país, ya han comenzado ha introducir en la opinión pública y en todos los pensa educativos, la dimensión ambiental como componente indispensable de toda idea de progreso. Sin embargo, la grave responsabilidad de la educación ambiental no es asunto de “amplios sectores”, sino de toda la población del país, de cada uno de su medio, para controlar las causas generadoras de daños al entorno inmediato o mediato. Los protagonistas del proceso de educación ambiental somos todos nosotros, actuando simultáneamente como educadores y educandos, según nuestra capacidad y medio de desenvolvimiento; aunque en ello juegan un papel aún más decisorio los educadores formales e informales, los comunicadores sociales, los magistrados y gerentes públicos; así como todos aquellos segmentos de la sociedad, que detenten alguna forma de liderazgo sobre la población local, regional, muchos de los cuales aún no se han incorporado o no han adquirido conciencia de su papel a jugar en el acometimiento y solución de nuestros agobios ambientales, como es el caso de la mayoria de las Alcaldías del país. Nuestra misión esencial es informar, motivar, persuadir a nuestro pueblo, acerca de cómo vivir en paz con la naturaleza, después de haber vivido en permanente enfrentamiento; de enseñarlo y animarlo a proteger las fuentes del bienestar general que hemos estado amenazados con actitudes poco menos que suicidas. De hecho sabemos que se trata de un proceso difícil, laborioso, en fases progresivas y a largo plazo, puesto que es asunto de convencer a muy diversos sectores, de que sus intereses, en realidad, no son antagónicos con la calidad del ambiente. De informar con argumentos a nuestros industriales, comerciantes y agricultores que los fondos invertidos para garantizar la calidad del ambiente y de la vida son parte legítima e indisoluble de los costos operativos de toda empresa seria y legal. De fortalecer –vía opinión pública y participación ciudadana- a las autoridades ambientales, para protegerlas contra el abuso de sectores pocos escrupulosos que manipulan a las facciones políticas encastradas en la burocracia, quienes, a su vez, manejan los cargos técnicos a su antojo; así como de otras instancias del estado que agraden al ambiente en nombre de un dudoso progreso, más cargado de demagogia que de buenas intenciones. De comprometer a importantes estamentos de la sociedad como son el clero y la judicatura a tomar posición –porque aún no la han hecho- en torno a la problemática ambiental del país. Es necesario educar en forma sostenida al ciudadano común, quien es a la vez causante y víctima de muchos de los desafueros ambientales, a través de mensajes directos e indirectos. Es nuestra opinión, que una de las más graves causales de la poca participación de la sociedad civil en el control de la actual situación ambiental que vive el país, es la inexistencia de una Política Ambiental definida por parte del Estado Venezolano, donde una importante proporción de la misma debe contribuir una política general y coherente de Educación Ambiental. Si bien en la actualidad es manifiesta y evidente la preocupación e iniciativas de diversos sectores de la sociedad civil al respecto, ello luce más bien intencionado que efectivo, por la misma indefinición e incoherencia por parte del Estado, no obstante y existir en diversas leyes- incluida la Constitución Nacional- previsiones para garantizar la calidad del ambiente, la mayor parte de las cuales han quedado inactivas en la frialdad de la letra, carentes del calor de la práctica cotidiana. En el país existen muchos especialistas en comunicación persuasión y motivación de masas, como lo demuestra entre otros la campaña del PDVSA, “Cuidar es querer” o la satirización del “Porcus bipedus” como una variante indeseable del “Homo sapiens”. de hace algunos años -hoy abandonada- ¿Ha el Estado Venezolano adoptado alguna iniciativa para ganar esos comunicadores o publicistas para la Educación Ambiental ?
¿PARA QUE LA ECOLOGIA?
Antes de intentar dar respuesta a tal interesante y polémica interrogante, tendríamos que aclarar previamente, ¿Qué es Ecología, en que consiste? ¿Se trata de una ciencia? ¿De una filosofía? ¿Quizá una nueva manera de ver al mundo? Hay quien afirma que se trata de una entelequia, de un sofisma, inventado por unos "sin oficio" que están en contra de toda forma de progreso. En términos académicos, la Ecología es una ciencia, que difiere de otras disciplinas especializadas por su carácter integrador, holístico, de síntesis, con rasgos similares a aquella hipótesis del campo unificado, tan de moda a mediados del siglo pasado, cuya primera expresión fué la Teoría General de los Sistemas de von Bertalanffy, sobre cuya base intenta hacer converger todas aquellas areas del conocimiento que -de una u otra manera- tienen que ver con la armonía, equilibrio, estabilidad y perennidad de los componentes ambientales, base de la calidad de la vida en general y del bienestar humano en particular, es decir, la percepción e interpretación de las relaciones entre la Vida, en todas sus manifestaciones y su plataforma inorgánica de sustentación. Sin embargo, en un sentido pragmático, los alcances de esta ciencia trascienden las fronteras de lo científico, para penetrar de lleno en el campo político, en respuesta a los efectos secundarios indeseables del crecimiento tecnológico y económico mundial de los dos últimos siglos, en virtud de lo cual, al oponerse al laissez faire industrial y comercial, ha sido calificada como "ciencia subversiva" La Ecología ha demostrado que en los últimos siglos no ha habido desarrollo como tal, sino un crecimiento acromegálico de los complejos industriales y los macro capitales sin patria de las empresas transnacionales. La ciencia no puede ser ni puede hacer política; no olvidemos la triste experiencia de la academia soviética y su "ciencia oficial" dirigida por Michurin y Lisenko, de tan ingrata recordación. Sin embargo, la Ecología tiene un brazo político -militante y partisano- que no es otro que la Conservación Ambiental, la cual, mas que "subvertir", intenta "revertir" el estilo de "desarrollo" agresivo, inhumano, y voraz del orden económico-social cultural actual, el cual, al favorecer a ciertas minoría, ha dado lugar a que ocho de cada diez personas en el mundo carezca de alimentos, agua y espacio vital mínimo indispensable para garantizar su bienestar. El término "Revertir" significa recuperar aquello que se ha perdido como consecuencia de la implantación de valores antagónicos al bienestar común -léase consumismo, desarrollismo o economía fenicia- bastardeados por el interés de algunos países que sostienen un "stablishment" a costa del sufrimiento de otros pueblos, e incluso del suyo propio; revertir es volver a los cauces armónicos del desarrollo con rostro humano, donde aquellos valores de la armonía ambiental y del bienestar humano, privan sobre aquellos intereses de de clase, ideología o chauvinismo político, cuya práctica agrede los fundamentos básicos de la calidad ambiental y el bienestar de todos los organismos, incluidos nosotros, los seres humanos, es decir, de las fuentes desde donde toda la humanidad deriva los beneficios esenciales para su supervivencia. Todos los seres vivientes, desde el más humilde protozoario, hasta la gigantesca ballena azul, necesitamos de ese "poker" de ases constituido por Alimentos, Agua, Aire y Areas vitales, cuyo conjunto -suficiente, oportuno y adecuado-es lo que va a determinar el "standard" de vida, o "hábitat" de cualquier ser. Nosotros, todos los humanos -no unas minorías- requerimos permanentemente de la satisfacción, a cabalidad de nuestras necesidades básicas, socio-culturales y lúdicas. Cada ser humano demanda, desde su nacimiento, entre 35 y 45 calorías por kilogramo de peso, si no las obtiene desde su infancia, no desarrollara el numero suficiente de neuronas para razonar, es decir, aprender, educarse, culturizarse, de aquí que la mayoría de los casos de delincuencia, son consecuencia del hambre consuetudinaria. Así mismo, necesitamos agua, no solo potable, para el uso y consumo domestico, sino para la producción y preparación de alimentos y sanidad urbana, en una cantidad entre 60 y 70 litros por día-persona (en Lara, es de 15 l/p/d) Requerimos de espacio, como áreas vitales, tanto domésticas, como vivenciales y públicas, cuya insuficiencia significa el hacinamiento en que viven tantos de nuestros semejantes en los "ranchos" marginales, donde la consecuencia es la promiscuidad, que da lugar en nuestro país y en el mundo, a tantos problemas sociales. Todavía estamos disfrutando de un aire relativamente potable, con algunos problemas localizados de contaminación urbana por gases y rural, por agrovenenos químicos. En nuestro pais, la satisfacción de estas necesidades básicas no es suficiente para la mayoría de la población, lo que ocurre, no por falta de espacio o de recursos naturales, sino por una pésima gestión de los mismos por parte de la población -Estado y Sociedad Civil- Tratámos acerca de la insatisfacción de las necesidades básicas por parte de la mayoría de la población, en un país con abundante recursos naturales, lo cual solo es explicable a la luz de un enfoque político; nuestra nación, desde su entrada en la historia escrita, hace cinco siglos, siempre ha carecido de políticas capaces de garantizar bienestar a las mayorías. Desde entonces la posición siempre egoísta de las clases dominantes -antes, los colonizadores, luego los próceres, después, quienes han detentado y detentan el poder- ha dado lugar a una gestión inepta del territorio y los recursos naturales que nos abastecen a todos; ello no es por falta de iniciativas por parte de algunas instituciones e individualidades, que han logrado la adopción de decisiones positivas por parte del Estado, contamos con un despacho ministerial específico para el ambiente, que no ha dado la talla, por la competencia desleal de los demás despachos; tenemos -desde hace medio siglo- una policía ambiental que no funciona porque sus prioridades son otras, mas de cuarenta leyes de contenido ambiental y ahora la Constitución de la República Bolivariana, con más de treinta artículos orientados a la cautela ecológica y aún carecemos de políticas en este sentido. La discrecionalidad de los funcionarios, unida a la voracidad de algunos empresarios inescrupulosos se manifiesta por todo el país; hace poco, un funcionario de la Alcaldía de Barquisimeto concedió un permiso que se tradujo en deforestación y movimientos de tierra en varias hectáreas, como siempre, la autoridad competente, lo desautorizó -tardíamente, como siempre- pero, a pesar de existir una Fiscalía específica de asuntos ambientales, aún no vemos al funcionario sancionado, ni en daño reparado. Hace unas décadas, la excusa era la falta de legislación, ya solventada, pero inútil; hace unos años era la carencia de profesionales ambientales, hoy, hay más de dos centenares y se forman muchos más ¿cual será la nueva excusa? Mientras el estado carece de políticas ambientales y las autoridades "competentes" están a la desbandada, dejamos de utilizar el recurso municipal - el potencial de los gobiernos locales- para el manejo de la problemática ambiental. En el movimiento ambientalista mundial el lema es "...en cuestiones ambientales se piensa global, pero se actúa localmente..." Todos los problemas ambientales del planeta tienen su origen en un municipio, donde precisamente se sienten sus efectos con mayor intensidad; sino ¿a quienes responsabilizamos del abastecimiento de agua?¿sobre la disposición de desechos sólidos? ¿del mal estado de los drenajes?¿del abastecimiento de los mercados populares?¿de las áreas verdes urbanas? Sin embargo ¿ha permitido el estado federal o regional la participación de los Municipios en el asunto ambiental?¿han aportado fondos para este efecto?¿han fomentado o propiciado la sanción de ordenanzas de contenido ambiental en los gobiernos locales? Cuando los voceros de la Ecología y de la Conservación Ambiental plantean estos problemas y la necesidad de elevar su nivel de prioridad hacia políticas de estado, choca de frente con los anacrónicos postulados de "orden establecido""régimen de derechos""sistema de libertades""libre empresa" o "principios fundamentales de la democracia" todos aplicados en un solo sentido, para favorecer a los abusadores y no al colectivo privado del derecho a una existencia limpia, armónica y placentera. Es por estas razones por las cuales la Ecología es satanizada como "ciencia subversiva", en tanto que genera argumentos como elementos de juicio para enfrentar el "orden establecido" por minorías privilegiadas -política y económicamente poderosas y socialmente inescrupulosas- Los argumentos ecológicos hacen ver que no es prudente, que no se debe - ni siquiera intentar- agredir al orden natural preestablecido por los mecanismos y la dinámica ambiental; que la colectividad no debe permitir -sin protestar enérgicamente- que se deforesten las cuencas hidrográficas, se desmantelen los suelos para extraer arena o arcilla o la venta de animales silvestres en las carreteras. La Ecología no ha sido concebida para agredir a los empresarios, promotores ni inversionistas, nada más lejos de su ánimo; solo antagoniza, a través de la Conservación Ambiental a los abusadores, generadores de erosión, a los depredadores del ambiente. El "régimen de derechos" no garantiza a ningún individuo o grupo ningún derecho por encima del bienestar humano o de la calidad del ambiente. No existe ningún privilegio -humano ni divino- priva por sobre la calidad del agua y del aire potables ni el derecho a alimentos sanos y suficientes y a un espacio vital limpio y ordenado. Todos tenemos derecho a disfrutar de un ambiente prístino, pero ninguno a perturbarlo. El régimen de libertades del cual disfrutan la mayoría de los sistemas sociales del mundo nos garantiza aquellas libertades individuales, claramente delimitadas por las libertades de los demás, en lo que coinciden todas las constituciones democráticas del mundo, bajo la premisa de que "...toda persona es libre de hacer su voluntad, mientras no infrinja las leyes, ni perjudique a terceros..." Sin embargo, no obstante lo democrático de este postulado, cada segundo, nuestras mas caras libertades son violentadas, atropelladas, precisamente, paradójicamente por nosotros mismos, unos por ignorancia, otros por vandalismo o por avaricia. La potabilidad del aire esta siendo comprometida por emisiones de gases, rocíos y partículas por parte de industrias, vehículos, incineradores; así como los niveles de ruido por vehículos a escape libre o los altavoces a todo volumen de algunos vendedores voceando sus ofertas o de energúmenos que nos obligan a compartir forzosamente sus rancheras o vallenatos, o la quema estacional de cañaverales en el Valle del Turbio. La Ecología provee los argumentos "subversivos" para que la gente reclame sus derechos a contar con agua potable, oportuna y suficiente, pero los importadores y productores de agrovenenos colocados compulsivamente en manos de los agricultores, que por su ignorancia, contaminan o eutrofican. Cuando los ambientalistas o personas no comprometidas apelan a tales argumentos y proponen medidas restrictivas a este "laissez faire" generalizado, son catalogados como reos de anatema por las "fuerzas del progreso" aún y cuando se trate de propuestas razonables, ya probadas en otros países, que favorecerán a todos, incluso a los privilegiados. La ciencia ecológica y su expresión política: la Conservación Ambiental, la cual provee, además, elementos de juicio para orientar y alimentar la toma de decisiones por parte de los estamentos del Estado a niveles nacional, regional y local. La Conservación Ambiental es un proceso proactivo, desarrollado a través de cinco fases simultáneas consistentes en programas interactivos de Ordenamiento, Gestión, Educación, Legislación y Protección, en relación con el ambiente. Desafortunadamente, este papel ha sido conferido por las leyes a un despacho débil, en un consuetudinario déficit y poco animado a delegarlo en las autoridades regionales ni locales, en cuyos territorios los problemas ambientales tienen lugar y donde pueden buscarse las soluciones; que pueden ordenar con propiedad su territorio, ejercer la gestión de los recursos naturales; legislar ordenanzas que garanticen la calidad de la vida, proteger sus ecosistemas y educar a la población para estos efectos. Estos pocos razonamientos y aseveraciones ayudan a esbozar un poco la respuesta a la interrogante planteada ¿para que la Ecología? Para concientizar, por una parte al ciudadano común -urbano y rural- acerca de sus derechos a una existencia sana y de sus deberes para su preservación y por otra, al empresario, promotor o inversionista, de su deber de incluir los costos ambientales implícitos en cada proyecto, en sus presupuestos, al conductor, de los derechos de los peatones, a los poderes públicos, ejecutivo, legislativo y judicial, de sus deberes hacia sus electores, a los militares y a los terroristas, de nuestro derecho a la paz y en síntesis, a la humanidad toda del derecho a disfrutar de manera permanente y sostenida de los beneficios que nos brinda nuestro único hogar cósmico: la Biosfera. Edilberto Ferrer-Véliz
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EL BURRO FLAUTISTA | ||||||||
ENTRE GALLOS Y COLEO | ||||||||