OTRAS REALIDADES, NUEVAS PERSPECTIVAS… (PARTE I)
Por Marisol Bustamante
En estos tiempos del planeta, -nuestro tiempo histórico- se debaten pensamientos, teorías y experiencias acumuladas que en este siglo XXI conducen a renovaciones o reformulaciones, adaptadas a las condiciones o intereses del entorno. Los países de América Latina, parecen haber conseguido su rumbo económico al plantarse desde finales de los ochenta del siglo pasado, programas gubernamentales orientados a tres aspectos fundamentales: manejo eficiente de los macro indicadores económicos, diseño de políticas de seguridad social satisfactorias y relanzamiento de las organizaciones políticas. Estos planes, fueron diseñados frente a la crisis ocasionada por los programas neoliberales direccionados por las instancias internacionales –ya conocidas- que controlan las economías del mundo.
Dos casos al respecto, son Chile y Brasil. Las fuerzas políticas chilenas de izquierda y derecha, protagonizaron un proceso de concertación histórico en el mundo que trajo consigo nuevamente la democracia en 1989, con Patricio Aylwin como líder del primer período de gobierno democrático; esto, posterior al derrumbe del régimen militarista de Augusto Pinochet, que perduró por diecisiete largos años. Los acuerdos logrados por las fuerzas políticas chilenas a partir de allí, promovieron el ascenso de la primera mujer a la primera magistratura en 2006. Durante este período, los precios del cobre (primer producto de exportación del país austral) se elevaron en el mercado mundial; lo cual, logró crear un fondo de reservas para los períodos difíciles. Estas reservas -muy bien planificadas-, fueron utilizadas posteriormente por el gobierno chileno para palear la crisis mundial (2008), que golpeó la estructura económica de todos los países, dejando secuelas difíciles de superar en países como España, Italia, Grecia o Alemania.
El caso brasileño, tiene a Fernando Henrique Cardoso como el protagonista de un gobierno que sentó las bases de una estructura económica sólida, al disminuir la inflación considerablemente a través del denominado Plan Real cuando se desempeñó como ministro de hacienda durante el gobierno de Itamar Franco (1992-1995). Este plan, consistió en una serie de reformas que abarcaron la modernización de los sistemas de salud y educación, la reducción del aparato burocrático estatal para disminuir el déficit presupuestario, la privatización de empresas estatales, la reforma del sistema de jubilaciones y el mejoramiento de la infraestructura. Tras haber alcanzado la presidencia en 1995, Cardoso continúa el proceso de transformación, en base a la articulación de acuerdos con los distintos sectores de la sociedad.
Estos dos procesos nacionales, presentan un elemento común: el acuerdo entre factores políticos. Aquí, los acuerdos logrados por las fuerzas políticas parecen convertirse en las mejores estrategias de concertación para la trasformación de las naciones. Estas fuerzas, se montaron en una visión alternativa de país, al utilizar la política, como una herramienta para la organización y para la dirección de condiciones y recursos. Esta visión, fue la que los llevó a la constitución del Mercado Común del Sur (Mercosur/1991). Es así, como cuatro países (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), utilizan la estrategia de visión alternativa, para mejorar sus economías en beneficio de la población; y como acción, para el fortalecimiento de las fuerzas políticas integradas sobre esos acuerdos. Obsérvese en estos dos casos, la importancia vital de los acuerdos entre las organizaciones políticas, los cuales generan estabilidad y un clima favorable para la evolución de los planes económicos y sociales (sector público y privado); practicándose de esta manera la formula de:
EP= DE
EP: Estabilidad política
DE: Desarrollo Económico
¿Esto es tan difícil de entender para nosotros los venezolanos?.





















