Relatos del Siquisique de Antaño: Los Emigrantes (III)
El éxodo campesino fue un fenómeno que vivió Venezuela con toda su virulencia en la época en que aparecieron los pozos petroleros, pues, en el medio rural no había fuentes de trabajo y los sueldos eran muy bajos. Por lo tanto la actividad petrolera atrajo a todo el mundo. Los sueldos eran muy altos comparativamente con lo que se ganaban los obreros, especialmente en el medio rural, porque fueron nuestros campesinos los que ante la oferta de ganar mucho dinero abandonaban el campo, pasando muchos de ellos, ante la falta de estudios, a engrosar los cinturones de miseria que muy pronto empezaron a rodear las grandes ciudades.
Como consecuencia de esta actividad, muy pronto las ciudades venezolanas, que todavía eran pequeñas, se empiezan a poblar apresuradamente llenándose de ranchos, muchas veces sin cumplir con los requisitos urbanísticos mínimos de servicios públicos etc.
El éxodo a las grandes ciudades, no era o es un fenómeno exclusivo de los urdanetenses, aunque sí tiene la particularidad de que nuestros porcentajes (por el numero de sus habitantes) son demasiados altos comparativamente con el del resto del país, destacando que esta situación mantenida en el tiempo nos deja con uno de los municipios con menos habitantes por Km2 del país, al contrario de otros sitios en que dicho éxodo ha disminuido considerablemente, e incluso, en algunos casos se ha revertido.
Siguiendo con el recuento sobre los siquisiqueños que emigraron a otras latitudes desde principios del siglo XX –extraído de las notas que hizo nuestro amigo José (Che) Espinoza cuando cumplió sus 70 años (hace más de 20 años) – nos entrometemos en el recuerdo de un ayer que ya es parte de nuestra historia y que hacemos del conocimiento público gracias a esa memoria atesorada por este gran urdanetense.
Eran días duros en el municipio Urdaneta, hacia pocos años habían pasado las langostas (Dos veces) y después hubo un eclipse de sol, que según la gente, había vaneado toda la producción de café y frutas y había hecho desaparecer casi toda la producción de cambur topocho a causa de dicho fenómeno. En el municipio la hambruna era casi que evidente y la situación muy dura, la gente seguía emigrando:
En la crónica anterior, escribimos que se habían ido algunas familias de `Patio Largo´, y ahora le llegó el turno a Pedro Espinoza, su señora Eusebia y sus cuatro hijos. Todos vecinos del sector que está entrando a Siquisique, conocido como “Puente Gómez”. Se fueron a Barquisimeto.
El joven José Dorantes, Pitcher del equipo de Beisbol “Los Latinos”, agarró sus cosas y se fue con su prima, la negra María, para Caracas. Salieron junto a unos buenos carpinteros como lo eran Natalio Pacheco y Pedro Pires Romano, los cuales junto a sus familias también emigraban a Barquisimeto.
Otros que se marcharon fueron la familia Ramos. La señora María, Justo, Adela, Engracia y Lucinda. Ellos habían llegado hacia pocos años a Siquisique provenientes del caserío Uriche: Emigraron a Barquisimeto.
Al poco tiempo le toco el turno de irse a Venancio Párraga, su esposa Adela y sus hijos: Carmen, Rafael y el `Chato´; se fueron a Rio Tocuyo.
Después se fueron: Emilio Méndez, recién casado con Enedina Flores; Nazario Méndez también recién casado con Rafaelita Pastora Dorantes; otro que los acompaño fue don Juancho Méndez con su señora Blanca y su hijo Jesús María (Conocido tiempo después como el Dr. Chuma Méndez) Todos se fueron rumbo a Barquisimeto.
CONTINUARÁ





















