Ciclo Personalidades: Escritos de Ramón Querales #VIII (Escritos de 1996) BOLÍVAR Y LOS POLÍTICOS
Los días 5 y 24 de julio, los 19 de abril, las Plazas de Bolívar de toda Venezuela y los salones de Concejos y Asambleas Legislativas son tomadas por los políticos de todos los pelos para intentar convencer a los venezolanos de sus profundas convicciones bolivarianas e, incluso, algunos nos conminan a trabajar más y más, respetando el pensamiento del Libertador poniéndose ellos como ejemplos de fidelidad al padre de la Patria y a sus ideales de libertad y democracia.
¡Qué descaro! ¡Quienes más perversamente han actuado durante las últimas tres décadas, a quienes menos les ha importado el país, quienes ignoraron hasta lo más inocuo de las enseñanzas de Bolívar, ahora dicen defender sus ideales¡ ¡Y educarnos!
Comparen estos cuantos pensamientos de Bolívar y la conducta de la mayoría de los políticos que ustedes conocen y saquen sus propias conclusiones.
“Me vería como un hombre indigno, si no fuera capaz de asegurar lo que no estoy cierto de cumplir” (8-10-1812).
“Renuncio desde luego la pensión de treinta mil pesos anuales que la magnificiencia del Congreso ha tenido la bondad de señalarme; no lo necesito para vivir, en tanto que el Tesoro Público esté exhausto”. (9-11-1821).
“Un hombre sin estudio es un ser incompleto” (abril de 1825).
“Jamás un Congreso ha salvado una República” (14-10-1826).
“El modo de gobernar bien es el de emplear hombres honrados, aunque sean enemigos” (26-03-1828).
“La corrupción de los pueblos nace de la indulgencia de los Tribunales y de la impunidad de los delitos. Mirad, que sin fuerzas no hay virtud, y sin virtud perece la República”. (29-02-1828).
“Ya no se puede mandar, sino por el amor del prójimo y con una profunda humildad”. (23-4-1823). “La destrucción de la moral pública causa bien pronto la disolución del Estado” (6-01-1829).
“La educación forma al hombre moral, y para formar un legislador se necesita ciertamente educarlo es una escuela de moral, de justicia y de leyes” (26-5-1820).
“Bolívar es incapaz de corromper a sus amigos porque nada puede pretender que no sea justo” (21-03-1826).
“Yo podría arrollarlo todo, mas no quiero pasar a la posteridad como tirano” (30-4-1827).
“Ud. sabe que yo no sé mentir, y también sabe Ud. que la elevación de mi alma no se degrada jamás al fingimiento”. (4-8-1824).
¿Ya pensó en alguien que le parezca a ustedes guiarse por estos preceptos bolivarianos? Le felicito: Conoce a un venezolano bastante singular.





















