Reseña sobre las monedas en Venezuela (III): LA LOCHA
Para las nuevas generaciones, este nombre tal vez no signifique mucho, o solo parezca una palabra folclórica mas, pero a los que nos tocó vivir un poco más atrás en el tiempo, la sola mención de la palabra “Locha” nos despierta agradables recuerdos:
Que felices eran aquellos tiempos de la niñez, quien no recuerda con nostalgia las celebraciones y esos juguetes y chucherías que nuestros mayores nos daban. Pero entre todos había un regalo, se puede decir que era algo más frecuente y muy apreciado por todos los niños; me refiero a cuando los padres, padrinos, tíos o algún familiar decidían obsequiarnos una locha, bien fuera como compensación por “portarse bien”, por alguna visita, vacaciones o un aniversario o fecha especial, etc. Recibirla era motivo de una gran alegría que se desbordaba en el mostrador de alguna pulpería, hasta la cual, generalmente, uno salía corriendo para comprar una chuchería o cualquier cosa que se antojara.
Hoy día, rememorando aquellos tiempos, me doy cuenta que la tanta alegría que uno sentía cuando le daban una locha era porque recibía un beneficio múltiple e inherente al espíritu del ser humano: Además de poder comprar lo que a uno le gustaba, recibía y disfrutaba del sentido de propiedad y decisión –si uno quería, también la podía ahorrar en su alcancía–. Otra satisfacción, implícita, que otorgaba la locha cuando te la daban, era que te permitían salir para ir a la bodega, disfrutando del sentido de libertad –Porque los niños adorábamos y adoran salir–; en otras palabras, la “bendita” locha te permitía vislumbrar y sentirte como el adulto que todo niño quiere llegar a ser apresuradamente y en el que nos convertimos pasado el tiempo, y creo que la mayoría, con estas mismas premisas…
Para nuestro deleite, con una locha se podían comprar gran variedad de productos, ¿quién no lo recuerda? había
para escoger. Entre los cuales eran preferidos los caramelos de coquito, el alfeñique, las conservas de leche; los heladitos de sabores variados, helados de paleta, la chicha, las sabrosas cocadas, las paledonias o cortados, acemitas, “beso de niña”, 8 metras y muchas otras dulcerías y productos que se podían adquirir* con la apetecida moneda.
La locha fue una moneda de circulación en Venezuela que tenía una denominación de doce céntimos y medio (12 ½ cts.) lo cual significaba la octava parte del Bolívar, el cual, como todos sabemos, está dividido exactamente en cien céntimos.
Esta moneda, de dos centavos y medio, nació en el gobierno de Guzmán Blanco acuñada en níquel y cuando ya se acercaba a su final, también fabricada con otras aleaciones, especialmente de cobre. La primera vez que la Locha entró en circulación fue el 15 de enero de 1877, cuyo pedido había sido realizado el 24 de junio de 1876 por la casa Boulton y Cia. por la cantidad de dos millones de monedas de 12 ½ céntimos.
Por haber nacido como una base ochava (octava parte del bolívar), se cree que su nombre se ha generado de la contracción del artículo que lo formaba, llamado la ochava, debido a la costumbre muy común del venezolano de apocopar las palabras en su lenguaje popular, degenerando en un sustantivo al que se le antepone el artículo cuando es necesario. Así: la ochava > lochava > locha > la locha.
La Locha nació producto de la necesidad: Cuando la inflación “se comió” al “Cobre” y ante la escases y/o desaparición de las monedas monagueras, creció la exigencia de moneda fraccionaria (sencillo)*, primero fueron los consumidores y luego los comerciantes, quienes exigían una moneda que “cuadrara” con el precio de los productos al detal y a la vez sirviera para dar vuelto
–Ante la escases de una moneda de bajo valor, los comerciantes no daban vuelto y ante la exigencia del consumidor, se veían obligados a dar ñapas (propinas) para compensar, costumbre que también perduró en el tiempo–.
Cuando nació la Locha, llegó para solucionar y llenar el vacío existente en el comercio por la falta de “sencillo”, de allí en adelante la mayoría de los productos se pudieron adquirir al detal (por unidad) y detallados (½ unidad por ejemplo), sin necesidad de tener el consumidor que gastar el Medio o el Real completo, al verse obligado a comprar varios productos a la vez por la falta de vuelto. La locha se convirtió así en la moneda más útil del bolívar, llegando para quedarse y ser usada por mucho tiempo.
La Locha, a través de su existencia también fue conocida como: Seña, zagaletona (Por su bella estampa al ser comparadas con las monedas viejas de baja denominación), viuda (Incompleta, sola. Llamada así por el hecho de ser una fracción incómoda –0.125 de bolívar–, que en muchos casos había que usar en pares para completar un medio –0.25–); Ochava, lochava y Cuartillo, definición ultima que se le daba por ser un cuarto de Real –0.50 cts.– que a su vez era equivalente al valor de la mitad de un Bolívar.
La locha mantuvo el poder adquisitivo por muchos años, hasta que empezaron los problemas de inflación y esta
moneda comienza a perder su poder adquisitivo causados por la corrupción y el manejo populista de los dineros del Estado por parte de los gobernantes de turno. A la vez, su implementación empezó a ocasionar dificultades en la contabilidad por su fracción sobrante de 1/2 céntimo para su uso en las máquinas registradoras y para el pago de impuestos. Otro inconveniente era el peso y diámetro de la locha que era muy parecido a la del bolívar, hacía que se confundieran fácilmente y que se pudieran utilizar en las máquinas vendedoras que requerían la introducción de una moneda de un Bolívar*.
Por otra parte, el tamaño y elevado peso de las monedas de a locha, en relación con su bajo valor nominal, hacía onerosa su acuñación.
Por todo esto, el uso de estas monedas fue disminuyendo, a medida que los comerciantes iban eliminando de los precios la fracción de céntimo, así se fueron sustituyendo por las monedas de Bs. 0,10 (Conocida también como locha mocha) y de 0,05cts. (Nica o puya).
Hoy en día, tal y como la conocíamos, esta moneda ya desapareció del circulante monetario debido a la transformación económica. Hoy existe una moneda enana de 12 ½ cm perteneciente al bolívar fuerte, que al multiplicarla por mil (Lo que le devaluaron) equivale a ciento veinticinco Bs. que no sirve para comparar ni un caramelo, el cual ya vale 1000 Bs. de los viejos.
A muchos economistas les pareció un gran error el haber tenido una moneda dividida en cien partes, 1/100 céntimos, y a la vez no haber tenido una moneda fraccionaria que representara la unidad primaria (Un céntimo). A esta coyuntura se le suma el mal manejo de la economía y la falta de producción (males inflacionarios), como causa del fracaso de las revaluaciones cada vez que tratan de mejorar el poder adquisitivo atacando la inflación.
*¡¡Ahh mundo!! Con una Locha se podían comprar: Una arepa, un huevo, (Si uno compraba un bolívar de arepas, al principio le daban 12 y después eran 10, al igual que los huevos y muchos otros productos), una locha de manteca, una locha de papelón: un paquetico de mantequilla, un paquetico de sal, una caja de fósforos; un litro de kerosene, ½ litro de gasolina blanca, Café y papelón (La gente, según la vieja costumbre, dividía virtualmente la locha en dos cobres y pedía un cobre de papelón y otro de café), una vela, una locha de cambures, un bojote de chimo, saldiguera, soda, etc.
*La escases de moneda fraccionaria o sencillo como lo conocemos en Venezuela (Anteriormente, tambien era conocido como menudo de chichero), fue un mal que arrastró la economía venezolana durante algun tiempo. Mucho antes de la creación de la Locha, cuando la moneda –El Peso fuerte– valía por cuatro Pesos macuquinos, el mismo del que desciende “nuestro Bolivar”; veamos lo que dice este escrito que muy bien nos puede ilustrar para la comprensión del tema: “Dividiendo nuestro peso fuerte a ocho reales corrientes de plata, en cien centavos de moneda cobre, o en doscientos semicentavos de la misma especie. La menor moneda efectiva que corre en circulación en la actualidad, es la seña, o cuartillo de real, que equivale a tres centavos de moneda cobre con
levísima diferencia. El octavo, es nominal, resultando de aquí que el pobre se encuentra al presente con la dura precisión, de invertir el cuartillo de real en dos cosas diferentes, sin recurso para más, esto es un octavo de cada una. –Compraba un cobre de café y un cobre de papelón y perdía el medio cobre. De ahí nació la popular “ñapa” que daban los bodegueros– La de cobre acuñada en la forma dicha, proporcionará al pobre la acción de comprar con el mismo cuartillo de real, seis cosas diferentes para el remedio de su necesidad, es decir, un semicentavo de cada una. A lo expuesto hasta aquí, se sigue por consecuencia, que la moneda de cobre facilitaría la circulación expedita de los negocios interiores de poca monta, proporcionando los pagos por peso averiguado, para evitar el fastidio de contar”.
*Durante algún tiempo algunas personas, sobre todo los muchachos, acostumbraban hacerle ranuras por el canto a las lochas para usarlas en los distintos aparatos (traga monedas) especialmente en las rockolas antiguas, en las cuales se podían oír hasta diez discos (canciones) por un bolívar –en este caso lo hacían por una locha–.
Nota: Si la morocota fue llamada así por su similitud con el pez conocido como cachama, tal vez la locha fue llamada así también por un pez. Según Julio Calcaño, la similitud con el francés loche, que designa al pescado Cobitus barbilatus pudo dar origen a la voz “locha”
Click aqui para ver el historico de las Monedas venezolanas
Bibliografia: Carrillo Batalla, T. E. 1964: “Moneda, Crédito y Banca en Venezuela”. Banco Central de Venezuela. Caracas – Venezuela 2 volúmenes. http://es.wikipedia.org
http://guacasymonedas.blogspot.com/2008/06/historia-de-la-moneda-en-venezuela
Pensamientos de antiguos labradores venezolanos. http://www.numismatica.com.ve/ http://monedasdevenezuela.net/ PEDRO GRASES.1949 Thesaurus. Tomo V. números 1,2 y 3. Locha, nombre de fracción. http://www.aporrea.org/actualidad/a11199.html
http://www.guiapuertocabello.com/pag_web/54_edicion/moneda/text.html






















Me ha parecido un hermoso blog lleno de tantos conocimientos, enriquecedor y educativo. He leído sobre la locha y la nostalgia me embargó cuantos recuerdos de nuestra niñez al recordar la famosa locha.Espero seguir visitando este Blog y muchos éxitos al amigo Castañeda.Hasta pronto.