LA NACIÓN ELECTORAL Por MARISOL BUSTAMANTE
En reiteradas oportunidades, he hecho referencia a la inacción de la población en situaciones que la afecta en sus necesidades básicas inmediatas y en su devenir histórico. Es esta inacción -que califico como un auto sometimiento mental- que va más allá de lo normal, al observar toda una serie de acontecimientos contrarios a las leyes y que quiebran con la investidura de binomio pueblo – nación.
Tal como lo plantea el escritor Arturo Uslar Pietri en su libro “Golpe y estado en Venezuela”, los partidos políticos de la era contemporánea consiguieron a un pueblo políticamente virgen que fue modelado a las necesidades electoreras de estas organizaciones. Aquí estamos hablando de la década de los sesenta del siglo pasado. Porque antes de eso, encontramos a una población sometida a las incontables crímenes ejecutados por los caudillos republicanos entre 1830 y 1917.
Estos son algunos elementos que nos llevan a replantearnos la interrogante: ¿existe una nación venezolana solo en el papel; que fue decretada y no existe en nuestra memoria histórica?. ¿Si somos una nación, porque no actuamos como pueblo?. Pareciera que el concepto de nación no está mentalizado en la población…..es que no actuamos como nacionales. Simón Rodríguez en sus innumerables documentos escribía con mucho pesar y preocupación que en “nuestra América hay repúblicas constituidas pero no fundadas”. Cuanto contenido tienen esas palabras y cuanta vigencia.
Tanto abandono en las poblaciones – sobre todo en las zonas rurales- que tenemos oportunidad de recorrer y ningún movimiento para hacer valer unos derechos colectivos que van desde el acceso de los alimentos básicos, hasta la exigencia de rendición de cuentas de los servidores públicos nos permite señalar la falta de nación y de pueblo. Porque a los venezolanos, se les ha inculcado una formación para unirse en eventos electorales, pasada esta algarabía, la acción colectiva se dispersa como la idiosincrasia de los venezolanos.
Es necesario que desde las instituciones educativas primeramente, los maestros y profesores con sus estudiantes abran discusiones frontales, reales y serias sobre la conformación histórica de Venezuela y de los usos y abusos que han hecho los partidos políticos de esta; como principio, que nos permitan tomar el camino que por fuerza histórica nos pertenece.





















