"Bienvenidos a la Pagina Web del Municipio Urdaneta... MUY PRONTO ESTARA EN FUNCIONAMIENTO UNA RADIO EN ESTA PAGINA; municipiourdaneta.com/radio ... UNA RADIO INTERACTIVA LIBRE E INDEPENDIENTE... PARA OIR MUSICA VARIADA Y PROGRAMAS SOBRE DIFERENTES TOPICOS DE INTERES GENERAL...ESPECIALMENTE SOBRE EL MUNICIPIO URDANETA... Atte. Leonardo Castañeda, Webmaster.
Historia del Municipio
Simbolos Patrios
Artesania
Zabila
Ayamanes y Turas
Ruta del Cocuy y el Chivo
El Sisal
Elecciones en el Municipio Urdaneta
Recorrido Turistico
Agricultura y Cria
Valores Musicales
De todo un Poco
Autoridades del Municipio
Efemerides y Personalidades
Gobernantes
Asociacion de Licoreros
Salud
 








Resultados por Página:

Artesanos de Siquisique

Rodulfo Viloria.

Un día llego a su casa un comerciante árabe buscándolo para que le hiciera un aviso para su nuevo negocio; por que el tenia fama de ser el mejor haciendo y diseñando ese tipo de avisos; pero rato después de que el comerciante insistía en que Rodulfo tomara nota de lo que quería que le colocara a dicho cartel, fue cuando descubrió que el artista a pesar de hacerlos, no sabia leer ni escribir, mientras su ingenio era el que le ayudaba a dibujar esas letras.

Es que este artista ingenuo a pesar de estar casado con una educadora y de tener la posibilidad de aprender estos oficios, siempre ha dicho, que quiere ver hasta donde llega su vida sin saber leer ni escribir.

Rodulfo nacido en el seno de una familia humilde, en un caserío llamado la Torta, un 27 de mayo de 1942. Cuando niño su abuela y sus padres lo traían hasta Siquisique, para hacer las compras para el hogar, y nunca olvidaba aquellos bellos pesebres que en época decembrina adornaban los hogares siquisiqueños. Cuando retornaba a su casa no perdía tiempo para imitarlos, los cuales realizaba con barro o con cera, de las tantas velas que se alumbra su casa, en aquellas oscuras noches de su caserío. Su vida artística ha pasado por varias etapas, siendo pintor, escultor, músico y compositor. Como escultor realizo varias exposiciones en Churuguara, Coro, Aguada Grande, Baragüa, y Barquisimeto; con esculturas en piedra y en madera. Por largos años se dedico ha estos menesteres, pero la falta de apoyo económico y cultural de los organismos gubernamentales, lo obligaron a abandonarla.

Conectado(s) 8



Enlaces Interesantes

 

También compartió estos oficios con la enseñanza, destacando entre sus alumnos, uno de los tallistas de la madera más importantes de nuestro país, como lo es el baragüeño Cirílo Rodríguez (ganador de varios premios nacionales e internacionales). La pintura también forma parte importante en su vida de la cual conserva aun obras, las cuales según nos cuenta, la mayoría son inspiraciones de sueños y revelaciones.

En la parte musical ha tenido una vida muy agitada, siendo miembro fundador de los “sabrosones del ritmo”, el primer grupo de música bailable con violín que tuvo Siquisique. También fue miembro fundador de la afamada agrupación de “Los Siquin Boys”. Actualmente forma parte de los “Golperos de Siquisique”, donde además de intervenir en la percusión, es uno de sus compositores; para ello su esposa y una cuñada toman nota de las canciones que salen de su inspiración, ejemplo de ello es una de su mas famosas : “La Penca de Cocuy”.

Su labor artística lo llevo a construir su propia casa, donde destacan varios detalles de su obra artesanal, de sus 8 hijos, dos son músicos, mientras el menor heredo la sangre de pintor.

Rodulfo piensa que la cultura en nuestro municipio esta todavía en pañales, ya que nacen muchos valores, nacen crecen y mueren y nunca llegan a conocerse, esto por la falta de apoyo oficial, unido a la falta de una organización de la cultura en general.

Anastasia Oropeza Del Caserío Las Veritas

Urdaneta es cuna de excelentes manos tejedoras. Anastasia utiliza una técnica única, con un telar artesanal confeccionado en el siglo pasado.

La materia prima que utiliza es la cocuiza y el dispopo, para hacer sacos y telas; sus piezas igualmente son únicas, ya que esta técnica esta prácticamente en desuso en todo el país, debido a los modernos telares. Por ello Anastasia es “Patrimonio Cultural” de nuestro municipio.

Cauderales, tierra de artesanos

Los primeros artesanos, cazadores antiguos, fabricaron las armas habituales de acuerdo a su forma de vida; arcos, flechas, lanzas, jabalinas, cuchillos, raspadores y buriles.

Dos siglos antes de Cristo, antiguos alfareros elaboraron botijas, botellas, ollas y vasijas de base anular, decoradas con cintas, cadenetas o botones de arcilla, toscamente aplicadas, utilizaron también la decoración incisa y la pintura de motivos geométricos o prehispánicos, con engobes de color rojo o blanco.

En el municipio Urdaneta, del estado Lara, en la carretera que conduce a Siquisique, donde el paisaje es árido, el sol es inclemente y los chivos se pasean entre cujisales y tunas; se encuentra el caserío Cauderales, cuyo nombre se deriva de la mata “caudero” que abunda en la zona, y que sirve de alimento para los chivos, su madera es atizada como leña, en los fogones para cocinar. Allí se ve florecer la herencia indígena y española del trabajo artesanal de alfareros, loceras, ebanistas, carpinteros, tejedores y adoberos.

En el kilómetro 35, donde está un puentecito, en el sector La Vigía , se encuentra la casa artesanal “Pedro Petit”, en un paisaje que tiene de fondo, el barranco “El Mojoso”. Allí encontramos una grupo de artesanos, en su mayoría mujeres, encabezados por la más activa y locuaz de todas, Baldomera de Camacaro, quien hace unas bellas muñecas-lámpara a base de tejidos de dispopo o sisal, que según nos cuenta, elabora en un telar antiguo y rudimentario; Anastasia Oropeza, anciana de casi 80 años, en el vecino caserío Las Veritas.

Eufemia Camacaro de Flores, pese a sus 78 años, sigue aún tejiendo chinchorros con sus ancianas, silenciosas y hábiles manos en elemental juego con las fibras tensadas en un telar vertical, utilizando fibras naturales como el dispopo (extraída de la planta ágave cocuy), aunque hoy en día ha debido sustituirlas por materiales sintéticos para satisfacer la demanda de la gente que se ha dejado corroer por modelos industriales. Se tarda por lo menos una semana para realizar uno de estos bellos chinchorros que generalmente, son por encargo.

Bajo el mismo cielo encontramos a Zenaida Flores, quien se encarga de fabricar y adornar las botellas con la arcilla que trae del mismo “Mojoso”; y que son utilizadas para envasar la bebida más tradicional de esta región, “el cocuy de penca”.

María de Cordero y sus hijas Yasenni y Yelicar, se especializan en la elaboración de jabones artesanales de sábila y avena, dulcería a base de sábila, y adornos con sisal; aunque Yasenni es experta en la elaboración de hamacas, tipo tintorero y en las muñecas-lámparas de tejidos. En ese mismo sector encontramos a Inmaculada de Piña, quien se dedica a la dulcería, jabones, hamacas de nylon y chinchorros de dispopo.

Generosa Castillo ya cumplió 86 años, pero no abandona el arte que aprendió desde que tenía 13 años, la elaboración de los chinchorros de dispopo. Reside en el sector El Cementerio, sale en las mañanas desde su casa, donde vive acompañada por sus animales: gallinas, chivos, loros y perros, para los cerros a buscar el ágave cocuy, desde donde extrae ella misma el dispopo, materia prima para la elaboración de sus chinchorros, que después de pasar por el “juso” y colocarles los tintes a base de cortezas de árbol, los lleva a su telar artesanal, donde salen esas piezas únicas.

En el sector La Vega , encontramos a Ligia Padilla trabajando, cuando sus oficios del hogar se lo permiten, en la elaboración de hamacas y chinchorros de nylon, generalmente por encargo.

Siguiendo por la misma vía hacia Siquisique, en el sector La Flecha encontramos a Rosalía Riera, quien con sus 67 años a cuestas y sin olvidar sus oficios del hogar, sale todos los días a buscar en el cerro La Aguaita , que está detrás de su casa, las piedras de “guarataro” que luego de moler manualmente sobre un molino de piedra, utiliza para elaborar los budares o diversas vasijas de arcilla. En ese cerro no es raro toparse en las mañanas con Paula de Riera, de 70 años, que también aprendió ese oficio de su abuela, quien le enseñó a ver lo que se oculta detrás de esos guarataros; así como amasar la arcilla con “tiestos” viejos molidos y agua para darle el temple necesario desde donde nacen ollas, vasijas y chirguas (que se utilizan para guardar la chicha de maíz), y a pulirlas con las cucharas de totuma y piedras de río o adornarlas con trazos de plumas de gallina empapadas con caolín y que luego de reposar un tiempo adentro, en la sombra, son llevadas al patio donde se elabora la “Pira” para la quema elaborada con leña, donde se dejan por unas 10 ó 12 horas en tiempo de luna menguante, para que la losa no se raje o negree.

Raimundo Pérez es el esposo de Rosalía Riera, y es especialista en la elaboración de piezas artesanales a base de la madera del cardón, también es un experimentado en la elaboración de casas de bahareque.

Con la asesoría del ingeniero Pedro Petit, del Ciara, todos estos artesanos se han asociado en torno a Asoparca (Asociación de Productores y Artesanos de Cauderales), a través de la cual han gestionado cursos para la fabricación de adobes como los que realizan María Flores y Carlos Cordero; o el de elaboración de tejidos al estilo Tintorero que realizó Yoel Sánchez, cuyas hamacas y telares no tienen nada que envidiarles a los de aquella zona artesanal. A ellos se les han unido, recientemente, otros artesanos como Aura Bracho, Juana Güere, Oswaldo Perozo, Héctor Perozo y Ayanqueli Lobatón.

Dentro de este grupo artesanal, cada uno posee su propia línea de trabajo, pero la líder es Baldomera, quien se encarga de recolectar toda la artesanía que sirve para representar al municipio en las ferias o exposiciones a las cuales son invitados.

En un sector más adelante, en el caserío Río Abajo, conseguimos a Francisco González, de 78 años, quien aprendió hace años a elaborar adobes, él fabrica de 50 a 60 bloques diarios, y además de eso, se encarga de fabricar las casas de adobe al gusto del cliente.

Unos cuantos metros mas allá, justamente en la curva donde está la parada de autobuses, a mano izquierda, se encuentra la casa de Crisanto Vargas, quien a sus 65 años se desplaza con silenciosa serenidad para trabajar el cardón, que abunda por estas tierras, y con él que crea taburetes, mesas, puertas, ventanas y sillas en las que lo combina con el cuero de res, para producir bellas y detalladas piezas únicas, a unos precios interesantes.

La producción artesanal otorga a los utensilios, además del valor de uso cotidiano, un valor estético y testimonial de las creencias colectivas y la memoria de los pueblos que la producen. Lamentablemente, ese trabajo colectivo que apoyaban las faenas sobre las que el oficio artesanal se reproducía generación tras generación, se ha ido quebrantando con la emigración y la búsqueda de trabajo en un ambiente más urbano, fuera del campo. Cauderales no escapa de esa realidad, es por ello que observamos que la mayoría de artesanos son gente anciana y la generación de relevo es poca o nula, de ahí la necesidad de apoyo, por parte de organismos gubernamentales y municipales para que este patrimonio cultural no muera.

 

Bibliografia: Douglas López, colaborador/

© Copyrigth Municipiourdaneta.com - Todos los derechos Reservados
www.municipiourdaneta.com - Webmaster Leonardo Castañeda (Tlf: 0414-5515030)
Diseño gráfico realizado por Proxweb