Armando Morales “El Ebanista”
Nació el 9 de de noviembre de 1927 en Aguada Grande, desde niño trabajo con Justo Sánchez, herrando caballos, hasta que aprendió los menesteres de ese olvidado arte, luego de lo cual Don Carmen Mendoza lo contrata para que herrara los suyos. Con Rafael Gómez aprendió a elaborar urnas que por aquella época se hacían de cedro y al morir este se dedico junto a Encarnación Gómez a su elaboración, las cuales vendían por la bicoca de cien bolívares cada una. Al desaparecer la demanda de estas, por la llegada del modernismo y las urnas de metal, continúo con su pasión de labrar y trabajar el cedro, pardillo, apamate, saman y cardón, elaborando sillas, mesas, puertas y ventanas. Quienes conocen su trabajo hablan sobre lo bello y bien labrado de las piezas que casi siempre son por encargo, allá en el barrio Cinco de Oro aguádense a donde acude también la gente a llevarle cualquier pieza de madera para que el se las repare.
Laura Pacheco de Álvarez (Vale Laura) “la Hamaquera ”
Natural de Churuguara, a los 17 años llego a nuestro pueblo para casarse con el famoso y desaparecido Andrés Álvarez “el Peloncho” de estirpe baragueña, con el cual tuvo 14 hijos. Aprendió desde muy niña el arte de hacer hamacas y chinchorros, y desde que llego a nuestro pueblo se ha dedicado a elaborar estas, empezó vendiéndolas a un bolívar con un real, (tres reales o uno cincuenta). También elaboraba alpargatas (capeyas) en suela de goma. En su casa del barrio 5 de Oro, actualmente junto a su hija Mary, hace estas famosas hamacas, casi siempre por encargo, de 4 rollos (2 kilos), o como quiera el cliente, con o sin adornos, con o sin traperas.
Próximamente Casa de los Artesanos de Cauderales y Artesanos de la Parroquia Moroturo.
Bibliografía. Urdaneta en Magazine del Lic. Douglas López.