CONTINUACIÓN DEL CICLO DE PERSONALIDADES
Antonio Domingo Melendez EN CONSTRUCCIÓN
ANTONIO DOMINGO MELENDEZ, FUE UN HOMBRE POLIFACETICO, QUE SIEMPRE MANTUVO UN NORTE MUY CLARO EN LA VIDA, CUIDAR Y EDUCAR A SU FAMILIA, ADEMAS DE LUCHAR POR SU PUEBLO.
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Antonio Domingo Meléndez, nació el día 1º de Diciembre de 1913 en la aldea llamada caserío URICHE , siendo sus padres Dimas Ramos y Esther María Meléndez; sus hermanos Pedro Rafael, Alirio José, María Ramona y Nelly Mercedes, su tío Martín Ramos que también era su padrino, y su abuelo José de los Santos Meléndez…
No se puede hablar de Antonio Domingo sin hablar primero de su abuelo, don José de los Santos, quien fue un personaje lleno de un inmenso caudal de sabiduría a pesar de no haber estudiado en ningún colegio particular, el se encargó del desenvolvimiento de aquel nieto y logro trasmitirle ese caudal de enseñanzas como patrimonio social para el vivir y andar de aquel niño en aquella comunidad, fue maestro de muchos niños en la comarca que felizmente fueron beneficiados ante este caudal. El nombrado abuelo, fue una especie de genio evolutivo, porque además de maestro, fue músico (tocaba todos los instrumentos de cuerda), era un gran jinete, su caballo lo nombro “Clarín”.
Le gustaban las peleas de gallos, tenia muchos conocimientos de medicina, curaba muchos enfermos, por que el pueblo estaba muy distante y había que trasladarlos en burro o en chinchorro colgante hasta Siquisique , que era donde estaba el medico mas cercano que se podía encontrar; era de gran carácter, todo el mundo lo respetaba, y por mucho tiempo fue representante de los gobiernos porque a su vez conocía sobre las leyes de aquel entonces…
José de los Santos murió el 26 de noviembre del año 1934, a la edad de 74 años, de una diabetes que se complico con una enfermedad renal, lo que le ocasiono un paro cardiaco, y debido a lo alejado de los centros de asistencia de salud no se pudo hacer nada por el.
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Ya su nieto tenía 21 años y se encargo de aquel triste mortuorio lleno de una inmensa aflicción. Antonio Domingo, junto a sus familiares cargó en hombros a su abuelo hasta el cementerio de aquella comunidad, cumpliendo su última voluntad de que lo enterraran en esa tierra para siempre, donde aun perdura su tumba, a la que Antonio se encargó de visitar y cuidar durante toda su vida.
Luego de aquel triste acontecimiento, Antonio Domingo empezó a abrir horizontes y se fue a trabajar al caserío Copaya , donde vivía su tío Juan Meléndez. Se llevo con el a toda la familia y comenzó “montando” una bodega con el deseo de progresar. Al tiempo no le vio muy buen resultado al negocio, se lo dejó a su familia y decidió viajar, emigrando hasta Cabure y Purureche del Estado Falcón, donde debido a sus conocimientos, fue nombrado Secretario de los Poderes Públicos, donde actuó con eficacia e inteligencia, pero debido a que el sueldo era ínfimo, la estadía por aquellos Lares duro muy poco, en aquella especie de segunda aventura y se vio obligado a regresar al pueblo que lo vio nacer…
Luego se puso a ayudarle a su tío y padrino Martín Ramos, quien comerciaba para Coro con el Cocuy de Penca y tenia muchos clientes fijos en esta población. En uno de estos viajes comerciales que fue acompañando a su tío-padrino, fue presentado a unos clientes y amigos dueños de licorerías y como cierto, al saber de sus conocimientos y buena presencia, fue recibido muy cordialmente e inmediatamente le fue ofrecido el cargo de contabilista de aquellos negocios, cargo que aceptó gustosamente y donde demostró sus conocimientos y caballerosidad. Su padrino lo dejo instalado con mucha alegría, seguro de que allí se vislumbraba un porvenir halagador… todo comenzó perfectamente bien, la llevada de los libros contables. Allí comenzó a hacer vida social, a conocer nuevas amistades ya que su personalidad jovial era bien recibida; el tiempo corría lentamente y todo se iba ajustando a una mejor vida y se vislumbraba un buen futuro… pero en ese correr del tiempo que fue de gran relieve, ya en la distancia recorrida con gran deleite, sucedió lo que no ha debido suceder, su inexperiencia juvenil lo llevo a enredarse en líos de faldas y por esta situación se vio obligado a regresar al inolvidable terruño.
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Uriche y Copaya lo recibieron con los brazos abiertos, pero tuvo que fajarse a trabajar con ahínco.
Al poco tiempo se marcho para Siquisique, donde se encontró con Francisco Meléndez (Panchito) con quien comenzó a trabajar en un negocio comercial llamado “ LA FLOR DE MAYO” que estaba situado en la calle Comercio de esta población. El negocio fue bien y al tiempo se separo de Panchito y monto un negocio de víveres y frutos en la casa nombrada “ LA CORNIZA ” muy bien situada porque queda al frente de la Plaza Bolívar de Siquisique y la rebautizo como “LA CRISALIDA”, el negocio iba bien y al poco tiempo se trajo a sus hermanos: Pedro Rafael (el Catire) y Alirio para quetrabajaran con el; Siguio mejorando la situación y tiempo después se trajo a toda la familia que estaban todavía con la bodeguita en Copaya, entre ellos venían, su hermano Carlos Augusto Perozo y el pequeño hijo de Antonio Domingo llamado Fabián Rojas.
Por supuesto, Antonio con su dinamismo, inteligencia y sociabilidad, fue metiéndose silenciosamente en el sentimiento y vivencias de aquel pueblo alegre, donde caló muy profundo. En esos tiempos, después de la dictadura gomecista, empezaba a conformarse y a exteriorizarse la efervescencia de las ideas, plasmadas en la iniciación de los Partidos Políticos. A partir de ese momento todo era política, mediante una euforia muy dinámica y personalista, los partidos Acción Democrática y Copey eran los protagonistas y el pan nuestro de todos los días, hasta el extremo que se dividían amigos y familiares, y en Siquisique se daba la particularidad que eran los de arriba contra los de abajo.
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En la parte de “arriba” estaban los Meléndez, los Santeliz, los Molleja y otras familias, y en la parte de “abajo” estaban: los Viloria, los Gimenez, los Yánez, los Alcalá, los Sánchez y Sira, estos últimos eran de Aguada Grande, pero vivían en Siquisique como empleados… Don Salustriano Santeliz era el Presidente del Concejo Municipal, copeyano y los hermanos Roldan, Antonio y Rafael (Fey); el primero era el Jefe de Gobierno y Fey era el Jefe de la Policía , ambos eran adecos y “con uña en el rabo”…
Por cierto en aquella diatriba política, el joven Antonio Domingo se mantenía en el centro muy inteligentemente por su sociabilidad y así logró tener trato con todos; y en las primeras de cambio, en 1941, logró ser nombrado presidente del Concejo Municipal de Urdaneta (foto) y de una vez nombró a Miguel Pacheco como secretario de dicho Concejo. Desde este puesto, haciendo gala de su sociabilidad, capacidad e inteligencia, Antonio logró ser electo como Diputado a la Asamblea Nacional para representar al Municipio. En este tiempo, también logro ser electo Diputado por Aguada Grande el Sr. Efraín Paredes , por lo que desde ese momento se unieron en una gran amistad que les sirvió para conseguir muchas e importantes mejoras para nuestro Municipio, el cual representaron con mucha dedicación y capacidad…
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Entre los beneficios que consiguió el joven diputado para Siquisique destacan los siguientes: “ LA UNIVERSIDAD POPULAR ”; el acta de instalación del Ilustre Concejo Municipal dice así: En Siquisique a los diez días del mes de abril de mil novecientos cuarenta y cuatro. Año 134 de la independencia y ochenta y seis de la Federación,constituidos en la casa Municipal, donde funcionaba anteriormente los Poderes Públicos, los ciudadanos Alonso Pacheco Meléndez, Carmen García , Miguel Felipe Díaz , Aura Camacho Gutiérrez, María Ramona Meléndez, Samuel Ramos Meléndez y Blanca Luz Gutiérrez , nombrados por el Ejecutivo Nacional del Estado –El primero Director de la Universidad Popular , el quinto y sexto, Maestros de Obreros, la séptima Bibliotecaria, la segunda, Mecanografía, el tercero, Servicio Nocturno, la cuarta, Corte, Costura y Bordado, según sus credenciales, por lo que prestaron juramento y tomaron posesión de sus cargos. |
GRADUACION DE 4Tº, 5Tº Y 6Tº GRADO EN 1943 |
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Antonio Domingo, ya estaba incursionando en todos los ambientes, con una relación muy saludable con todo el mundo en los diferentes tópicos, del ya consustanciado y amado pueblo, que aunque chiquitito, estaba lleno de ambiciones a todo lugar, entonces se vio obligado a realizar estudios, aunque daba la impresión de que era un profesional del periodismo; entonces con la llegada de las escuelas graduadas, sea decir, que se abría el sistema de “Estudios Libres”, donde las personas mayores de edad podrían realizar sus estudios de 4º, 5º y 6º grados en dos años, por ello, muy alegres y entusiasmados vemos la foto del grupo de estudiantes que adquirieron el certificado de 6º grado (certificado de suficiencia), donde se distingue muy bien la presencia de Antonio Domingo Meléndez…
EN LA FOTOGRAFIA DE LA IZQUIERDA SE ENCUENTRAN LOS PROFESORES Y LOS GRADUANDOS. |
Profesores: Morón Prado, Pablo E. León, Luz María López, Alba Arraez, y Elita de Arangú.- Graduados: Ismael Arraez, Gregorio Mendoza, José Espinoza P, Gilberto Roldan, Arangú Sequera, Francisco Gozaine, Rafael Molleja, Antonio D. Meléndez, Gualberto Gozaine y Miguel Díaz.
Antonio Domingo en su largo devenir, logró fundar dos periódicos, primero “SIEMBRA” y luego, al lado del gran Bardo siquisiqueño Carlos Romero “ENSAYO DEMOCRATICO” órganos revolucionarios, serios, que describían la sociabilidad, buscando la armonía y sobre todo el progreso de su pueblo, que necesitaba muchas mejoras en todos los aspectos. A esto se suma que fue cofundador de la mayoría de las publicaciones que en su tiempo se editaban en Siquisique, y en su labor periodística escribió con tinta indeleble numerosas publicaciones, especialmente en el Diario el Impulso y el Diario el informador de Barquisimeto.
Es oportuno resaltar, que Antonio D. se movía en el ambiente político, que era un ambiente muy difícil, pero ya le había cogido el pulso a esto, destacándose además en el ámbito social, oportunidad que aprovechó para realzar en nuestro pueblo la alegría sobre las costumbres y festividades de este, realzando las fiestas de San José , la Semana Santa , el gran festejo de Santa Lucia, los bailes en el Centro Juvenil Rafael Urdaneta que eran pimientosos, las animadísimas misas de aguinaldos , y entre este y aquello, logró distinguir lo que todos los hombres jóvenes anhelan: precisamente en ese transcurrir de cosas, encontró su alma gemela, la novia joven y bella, nombrada ROSA MARIA, por lo que no paso mucho tiempo (1941) cuando la llevo al altar, y resultó en un matrimonio colmado de felicidad, abnegado amor y responsabilidad familiar… |
| todo aquello fue una continuidad de gratos momentos, la posición política y el feliz desenvolvimiento social; por supuesto, alegremente apareció la primogénita Graciela, bebecita hermosa y bella, alegría de aquel santificado hogar, y entre el trabajo y la política, el tema multiplicador de un feliz matrimonio, pero que vivía con intranquilidad, debido a los avatares de la política, ya que el adequismo contra el copeyanismo era motivo de zozobra… en esos días uniformes, pero colmados de esperanza por el acercamiento de mas familia, fue cuando llegó otra preciosa bebé con el nombre de ELSA MILAGROS, otra esperanza para aquel sagrado hogar. |
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Por cierto los problemas y enfrentamientos políticos se agudizaron, fue cuando el Sr. Francisco (Panchito) Meléndez resolvió emigrar con toda su familia a la ciudad de Barquisimeto, por lo que comenzó una especie de éxodo, ya que a este le siguió Antonio Domingo motivados a algunas enemistades en el campo político que se agudizaban y amenazaban con desenlaces no deseados; por cierto “Panchito” monto un negocio de víveres en la carrera 21, por lo que a la llegada de Antonio Domingo se asociaron y este se convirtió en una Sociedad Mercantil. Como en la vez anterior, Antonio se desenvolvió muy bien y pronto logró montar un Negocio de Víveres, frutos y un pilón para moler el maíz, en la calle 33 entre carreras 22 y 23… La familia la ubicó en la Avenida 20 entre calles 12 y 13 en casa de su pariente Don Antonio Meléndez; como su negocio siguió viento en popa, pronto comenzó a construir la casa para su familia, en la Avenida Vargas , muy amplia y bella, donde al calor del amoroso hogar, fueron naciendo los demás hijos, que todos son: Graciela, Elsa(+) Saúl, Lila, Antonio Domingo, Fredy, Germán, Mirella, Los Morochos Omar y Mariela, y Vilma…El tiempo transcurría inexorablemente; Antonio, sin olvidar en ningún momento la Patria Chica , seguía visitando consuetudinariamente a Siquisique y el preciado terruño, Uriche.
Durante todos los años de su vida, asistió religiosamente a sus fiestas patronales en homenaje a su santo patrono San Juan, a las que invitaba invariablemente a toda su familia, amigos y conocidos, quienes lo acompañaban en la fiesta y procesión de San Juan. En las visitas a estas festividades se alojaban en la casa de don Federico y Carmen Páez, por cierto donde se saboreaba el infaltable chivo en todas sus presentaciones; asado, frito, en salsa, seco y desmechado y el aliñado y sabroso mondongo, con el respectivo picante (vinagre). En las noches no faltaba el alegre baile con las bellas muchachas nativas junto a las que iban como acompañantes desde Siquisique, tiempos inolvidables que nunca se olvidan…
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| Al fondo, Carlos Augusto Perozo y su hijo Ramón José, al frente al frente, Che Espinoza su señora María R. Meléndez y su hija Margelis Georgina |
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Al igual que en su terruño, Antonio hacia presencia en Siquisique, donde siempre se alojaba en la “Crisálida” casa-negocio que le había dejado a su hermano Carlos Augusto Perozo, frente a la Plaza Bolívar de Siquisique, que Perozo ha manejado hasta nuestros tiempos.
Antonio siempre estuvo pendiente de las necesidades de este pueblo y ya le apreciaban y lo distinguían como un verdadero protector y benefactor del Municipio, porque el sentía afecto y aprecio por sus habitantes que le abrazaban y saludaban con estimación.
Lo mismo ocurrió en el pueblo de Baragua, su presencia también era recibida con mucha simpatía por sus moradores que le saludaban con mucho aprecio en aquellas visitas, al lado del nunca olvidado, del muy recordado hijo de Baragua: el profesor y periodista Félix José Crespo, fundador del periódico El Xaguense, y además Director del periódico El Provinciano, que fue bien recibido por la comunidad en sus tiempos de circulación, con la siempre generosa bonhomía y alegría musical de los habitantes de estos Lares baragueños; por cierto, el Sr. |
Antonio Domingo Meléndez, quien era periodista y a su vez fundador y columnista de nuestro periódico “ EL Provinciano ”, escribió en su columna ESTAMPA; “en este momento me es muy dignificante este anhelo de luchar con pasión y orgullo para ver este bello y querido Municipio (actualmente Parroquia Xaguas) con sus extensos valles florecientes y mi mayor deseo y satisfacción es, que sus moradores, que son también nuestros, tengan trabajo suficiente para que florezcan muchas actividades con sincera armonía social… Por ello, dejo a ustedes mi corazón, con ese bonito deseo de cosechar y triunfar, y, que a la vez me lo llevo para siempre pensar y acordarme con afecto de todos ustedes, mis distinguidos paisanos” (A.D.M)…
Hay que recordar cuando en 1980, Radio Barquisimeto visitó Siquisique y se efectúo allí el programa Barquisimeto de Ayer, narrado por el, para entonces joven, Isaac del Moral: … Allí estaba Antonio Domingo Meléndez y Monseñor Hildemaro Flores activando la Fundación para el desarrollo Social del Municipio Urdaneta (FUNDUR).
Con el andar del tiempo, Antonio había progresado con su negocio situado en el Mercado “El Manteco”, que estaba ubicado como dijimos anteriormente en la carrera 33, mandó a buscar a su hermano “El Catire”, montándole un pequeño negocio en la misma calle. Por supuesto que el comercio lo fue absorbiendo y esto lo alejó paulatinamente de la política. Su vida fue tomando nuevos derroteros y otros valores, el se inscribió en el Colegio de Periodistas, conformando muchas y nuevas amistades, entre ellos: Esteban Rivas Marchena, y Félix José Crespo, pertenecientes a este gremio. En estas lides, se dedico a escribir en los periódicos vernáculos, como: El Impulso y El Informador , pero siempre sin olvidar a su querido Municipio, especialmente a Uriche y Siquisique.
En esta época llegó a Siquisique el Dr. Luis Oscar Gimenez como medico de de Sanidad Social, quien junto a Francisco Pérez Gimenez (Chico Pérez) conformaron un trío inolvidable para luchar por este querido y olvidado pueblo, que se mantuvo durante toda la vida, de estos estimados personajes allende el tiempo. Como el éxodo de siquisiqueños hacia otros lugares del país había sido muy numeroso, Antonio logro unir a los que habían emigrado a Barquisimeto y sitios mas cercanos, (quienes de ninguna manera olvidaban a su pueblo) para proseguir con estas luchas.
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Despues de la Sra, Justo Ramos, Pedro Melendes. Antonio D. Panchito M. |
Toribio Salero, Julio Castillo, Hermes. Melendez, Willians Ereú y Antonio Rodriguez |
Fue cuando nació con gran entusiasmo la idea de organizar un RETORNO a su inolvidable terruño, este contó con la aprobación de las innumerable familias, que gustosas regresaban a disfrutar de aquel querido y recordado ambiente de su pueblo: entre las actividades de este numeroso grupo, tuvieron especial significación la de organizar las misas de aguinaldo, que se destacaron por cantar estas, al estilo de épocas pasadas; Retreta en el altozano, la inflación y elevación de globos realizada por Fernando Gimenez (Nando +), la reunión y Baile de gala en la casa de la familia Pineda.
Este retorno fue comandado por las personalidades residenciadas en Barquisimeto y otras localidades, entre las que destacaban: Antonio Domingo Meléndez, Nazario Méndez y Justo Ramos (mano Justo +)…
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Entre todas estas cosas, siempre aparecía el nombre de Antonio Domingo, por que el seguía atento a todo aquello que ayudara y resolviera cualquier situación de aquel amado pueblo, al que seguía visitando con regularidad a pesar de los negocios, ya que su hermano Augusto, siempre le tenia su cuarto aseado, con las hamacas y camas para los acompañantes; donde recibía un sin numero de visitas muy gustosamente, de lo que se sentía muy honrado… aquello parecía una especie de embajada social-familiar, ya que sus coterráneos lo sentían y lo apreciaban muy sinceramente, con orgullo y sentimiento vernáculo, como un verdadero hijo y protector del terruño, como se notaba en el verdadero sentimiento y querencia de los habitantes de su querido pueblo…
Sobre el “Retorno” escribió Che Espinoza lo siguiente: Estas invitaciones que hacia Antonio Domingo a sus familiares y amigos de confianza las hacia casi siempre personalmente, explicando la forma de realizar el viaje al querido terruño, porque en realidad no era fácil, por la distancia y sobre todo por la clase de carretera, muy angosta y pedregosa, sin embargo esos amigos y familiares siempre aceptaban la invitación, por eso Antonio agregaba que el viaje había que hacerlo en caravana, por si acaso un accidente o un desperfecto de algún vehiculo… lo cierto era que sus invitados lo iban a pasar bien este Retorno: La Santa Misa , la procesión del venerable San Juan por las callecitas del pueblo y terruño querido e inolvidable, el albergue humilde en la casa de la familia Páez, el sabroso mondongo de carne de chivo fresco con el sabroso picante con bicuye (Flor del Cocuy) y flores de Vera y el cafecito oloroso, todo ello cocinados por la señora Carmen Páez; sin olvidar las atenciones del Decano Don Federico Páez (+); como a la vez el alegre baile por la noche, amenizado por alegres violines con músicos vernáculos que se quedaban grabados en el corazón… |
Algunos Escritos de Antonio Domingo.
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De la época de este Retorno (1973), conseguimos una reseña del viaje en un recorte de periódico escrito por Antonio Domingo, el cual no tenía el nombre ni la fecha, decía así:
Retomamos el grato ambiente de la comarca natal, una caravana de gente animosa y entusiasta. Fuerte aguacero salvador y milagroso nos recibió con su fresco mensaje. Los campos sedientos, las plantas agotadas, la tierra reseca se vieron revivir de inmediato bajo el influjo vital de la lluvia… Y hubo fiesta de trinos en la soledad de los nidos; expresión de alegría en el corazón del paisaje y sensaciones de vida en el violento reventar de los tallos nacientes…
Componían el grupo viajero, de Barquisimeto: Don Pedro Meléndez García, David Márquez Paris y familia, Melecio Silva y Familia, Francisco Meléndez García, Hermes Meléndez y Sra. Rubén Márquez Paris, las espirituales señoritas Yudith Terán, Bolivia Silva, Yenny Rivero, Isidoro Viloria e hijo, Dr. Jesús María Méndez Rojas, señora e hijo, Nazario Méndez, Dr. Saúl Meléndez y señora, Hermanas María y Adelina Meléndez, José Espinoza Pacheco y familia, Gerardo Gimenez, Teolinda Gutiérrez de Meléndez e hija y Antonio Domingo Meléndez, señora e hijos. De Siquisique: nuestra querida compañera de labores en la redacción y el Comité, señora Carmen Rosario Parraga de Mejias, Augusto Perozo, Gonzaga Camacaro y otros. De Valencia: Antonio Gutiérrez Parraga y señora, Martín Camacaro, Br. José Elías Galíndez y señora. De Caracas: Metodio Gutiérrez Parraga, Candelaria de Ramos, profesor José Florencio Ramos y Fello Ramos.
VIEJO AMIGO
¡Ho, Naranjillo amigo!.. Árbol noble y generoso...Símil de mi vida... Como me he consustanciado con tu existencia...Cuando nació mi
casa ya tú estabas allí. En el borde de la acera. Engalanando la Avenida. Brindándome tu sombra protectora, sin pedir nada. Has sido centinela de mis sueños... te he visto envejecer junto conmigo. Lentamente. Observo que en tu epidermis rugosa ya los años han marcado su huella inevitable. Tienes en tu corazón hondas heridas… como en mi corazón también ha dejado el tiempo profundas cicatrices… ¿Cuales? Mis dolores y decepciones…Mis tristezas y desengaños… Amargos frutos que en el largo camino nos obsequia, muchas veces la vida... Si te sembraron para que cumplieras un destino, la negligencia humana te abandona, sin la ternura del riego... solo la naturaleza mas humana te regala el milagro de la lluvia…
Has dado hijos que han ido a cumplir noble misión en otras urbes... No vuelven hacia ti. Te abandonan. ¿Verdad? ¿Te desconocen, acaso? Ya estas viejo, y por ello casi se cumple tu ciclo vital...
Extiendes tus brazos esqueléticos, sin la savia de la juventud, implorantes en el vacío... Te alegras algunas veces cuando algún pájaro cantor cuelga su nido, como canto de amor y esperanza, entre tus ramas mustias... Pero sufres cuando se aproximan los vendavales de otoño y las tempestades de invierno... Se desprenden de tus tallos cansados las amarillentas hojas para rodar dolorosamente por las avenidas... Es como quien mira morir las ilusiones que embellecieron el alma...
¡Ho, mi viejo naranjillo! Has llegado a tu final... (Yo también presiento el mío) Viejo amigo, compañero de mis días, he presenciado tu agonía... Me duele ver como te has muerto en plena eclosión de abril, sin esperar siquiera (como lo deseara para mi) que la belleza de la primavera cubriese con sudario de flores tu inerte cadáver vegetal. Abril 1994. A .D.M.
“DEL DIARIO REFLEXIONAR”
Este largo vivir, cuanto nos hace reflexionar… Sobre tantas cosas… Sobre lo efímero de la vida… Sobre los dolores y las tristezas que aceran el alma… Sobre las hipocresías y las ingratitudes que hieren hondamente… Sobre éste duro peregrinar cuando sabemos que es corto el camino de la existencia en relación con el tiempo y la eternidad… Ignorando de donde venimos y hacia donde vamos… De nuestros remotos ancestros, ¿Qué sabemos?... Y en el devenir de los siglos las futuras generaciones tampoco nada sabrán de sus antepasados… es decir de los que vivimos en la época actual… Ante este escepticismo de ser ó ser, nos salva la fe y el optimismo… Los sueños que alimentan y hacen sentir la inmortalidad del alma y nada puede alterar la paz espiritual, cuando la poesía y la belleza insuflan en lo recóndito de nuestra Psiquis sus divinos efluvios, para cantar sublimemente inspirados por la gracia del estro , cuyas astrales armonías musicalizan todo lo que de humano llevamos… Por este convencimiento de que en el octogenario existir, nada puede perturbar todo lo hermoso que nos ha brindado la vida a través de este dilatado transito vital… Por ello nos ha cautivado este bello poema del poeta Paz Castillo, el cual parece expresar lo que sentimos; “Nadie podrá decirme/ lo que he sido/ ni como he pasado entre los hombres/ elogios ó diatribas/ poco llegan a mi corazón/ y no siento ya alegrías/ ni tristezas/ con las palabras/ que otros dicen/ sin embargo/ amo la vida// porque es bella/ porque hay flores en los jardines/ y amor en las almas/.
Su cuñado José (Che) Espinoza, que se había dado cuenta de la valía de aquel preclaro e ilustre hombre nacido en aquella tierra le compuso y dedico el siguiente poema:
Hermoso amanecer
En esta tierra amada,
al despuntar el alba
su tersura de mujer,
en su trinar las aves
van zurciendo melodías
mientras con melancolía,
se apresuran los recuerdos:
de mil veredas queridas
que hoy me miran y me alcanzan
que hoy en mi alma están vividas
que hoy arrullan y me abrazan.
Uriche noble y querido
yo te quisiera cantar,
la mas dulce melodía
en el ritmo de este vals,
que con tanta devoción
te venimos a ofrendar
en alegre romería
en este día de San Juan.
En la Tinta y Juana Paula
se hizo historia en la región,
y en ofrenda cariñosa
yo te canto mi canción:
tus mujeres adorables,
tu quebrada majestuosa
que representa una Diosa
desnuda de los recuerdos,
cuna de Toño Domingo
quien te mima y no te olvida
porque en tu agua cristalina
se le remanso la vida. |
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Sobre el cumpleaños Nº 89 de Antonio Domingo, Che Espinoza nos deja este relato que con mucho sentimiento escribió en su momento.
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En el año 2002, dice Ché: volviendo a mi afectuoso recorrido sobre lo que conocí y recuerdo hoy sobre este afectuoso familiar, Antonio D; que había nacido el primero de Diciembre de 1913, por lo que hoy primero de diciembre del 2002, cumple 89 años, concurrimos al festejo que todos los años realizaban con alegría y entusiasmo y sobre todo con mucho optimismo; por cierto nosotros, la familia Espinoza – Meléndez, resolvimos llevarle como regalo una serenata amorosa a sabiendas que era sumamente alegra, una orquesta animosa con instrumentos de viento: criollos de antaño, con Edgar Ramón , su sobrino, que tocaba muy bien la música criolla, fue llena de familiaridad, recibida con entusiasmo y agradecimiento, tanto, que a mitad del set, que era de dos horas, el cumpleañero en un entusiasta discurso, manifestó las gracias, y de una vez le habló a dicha orquesta para amenizar el cumpleaños de su señora Rosa María; acá hubo un brindis de todo tipo y gusto, como pasapalo, empanadas calientes , tortas y el afecto familiar…
En medio de todo aquello pudimos notar que el cumpleañero (mi cuñado) ya no se sentía bien de salud y posiblemente desde ahí para acá comenzaron a agravarse sus problemas de salud. Después de esto, cada vez que lo llamaba telefónicamente, me decían que estaba para la clínica. Precisamente es ahora que deduje que tuvo un padecimiento alargado, que se fue agudizando porque cada vez acudía a la clínica en que lo trataban mas a menudo; por supuesto, siempre le visitaba con frecuencia y hablábamos largo y tendido de todos los tópicos con alegría y siempre con el mismo entusiasmo del pasado, en lo intimo y sobre todo de política del momento, porque caminábamos sobre igual camino, solo que en su casa no comentaba porque una mayoría pensaba lo contrario, así como en mi casa, entonces juntos como siempre en todas nuestras actividades nos sentíamos muy felices comentando sobre los vaivenes de la politica.
Luego los problemas de salud del afectuoso familiar se fueron agudizando, pero el, no demostraba en ningún momento debilidad o tristeza, por el contrario siempre se manifestaba muy optimista, hasta el deseo de ir a su pueblo se le concedió, en lo que resulto ser el ultimo, con todo afecto y emoción le llevo su buen hijo Fabián Rojas, como siempre lo conducía a visitar al muy querido hermano Augusto Perozo y a sus amigos mas apreciados con deferencia, al mismo tiempo sintió deseos de hacer una visita a Radio Urdaneta F.M de Siquisique situada en el dial 96.9. allí fue recibido con alegría, esto significaba la presencia de un extraordinario hijo de este pueblo, - hoy majestuoso con su tierra bonita y nunca olvidada por algunos hijos consecuentes -; Logró contar muchas anécdotas de su juventud, contó variados cuentos de su tierra y a la vez pudo leer comentarios y aconteceres, muchos de su vida, sobre todo relacionados con su querido Siquisique; por cierto allí se gravó en un magnifico VHS, que plasmó las ultimas palabras de estima y de gran cariño que sobre su queridísima tierra nos legó este gran hombre, que tan solo de escribirlo, nos trae una gran nostalgia y añoranza y deseos de que ese gran ejemplo sea seguido por las nuevas generaciones. Esta cinta descansa en las manos de otro gran hombre siempre preocupado por atesorar esos pequeños pero grandes acontecimientos sobre nuestro pueblo, como lo es José María Espinoza , otro gran valor del que haremos la respectiva reseña en su momento, para así atesorar este caudal de experiencias positivas que deben ser estudiadas y comentadas, para mantener la memoria viva de nuestros grandes hombres, para que nos sirvamos de estos grandes ejemplos morales y familiares y así, las nuevas generaciones se enrumben hacia un mejor futuro, lleno de una buena experiencia de vida, apartando los vicios y malas costumbres en el diario trajinar de nuestra sociedad; Otra copia de esta grabación, que existe, le fue obsequiada por José María a Ché Espinoza, quien la conserva atesorada en su archivo sentimental junto con su retrato… A su regreso a Barquisimeto, Antonio contó alegremente la emoción que lo embargó en aquel postrero viaje; a los varios días, se le fueron agravando sus dolencias, hasta que llegó el momento de hospitalizarlo en la Policlínica Barquisimeto , en donde se fue empeorando, siendo necesario mantenerlo con oxigeno. Paulatinamente se fue apagando, quedando un dejo de infortunio y de tristeza multitudinario; se nos fue llevándose su sempiterno optimismo y dejando una inescrutable tristeza de llanto incontenible a sus familiares y amigos, y paisanos que nunca podrán olvidarle, Paz a sus restos… este triste acontecimiento sucedió el día 20 de agosto del año 2005… Ché Espinoza con el dolor de su alma manifestó que no pudo ir a la clínica ese día por estar padeciendo una bronquitis muy fuerte (a sus 85 años) y que fue su mayor pesar no haber estado presente para darle el ultimo adiós a su querido cuñado, “pero estoy seguro que el, en el lugar que se encuentre sabe que en todo momento estoy con el comentando lo de aquel pasado como lo hacíamos cada vez que yo le hacia visita cordialísima,…ahora debo comentar sobre los sufrimientos de salud que el buen hermano Toño D. sufriera: en ese alargado tiempo de tantos achaques fue llevado a varias clínicas como a un sin numero de médicos de Barquisimeto, Valencia y Caracas y por supuesto fue operado 16 veces, todo ello significaba sufrimiento físico, pero el con su optimismo y valentía espiritual soportó todo aquello, padecimiento que se mantuvo en el tiempo por unos tres años.
A continuacion un escrito reportaje sobre Antonio Domingo que le dedico el eximio periodista ESTEBAN RIVAS MARCHENA
EL PERIODISTA DON ANTONIO DOMINGO MELENDEZ AUSCULTA AL CORAZON DEL DISTRITO URDANETA EN SU INVESTIGACION HEMEROGRAFICA.
El Distrito Urdaneta se destaca en la Historia del Estado Lara por ser tierra fértil para la germinación de las simientes periodísticas. “SIEMBRA” se llamó simbólicamente un periódico, quincenario, fundado, escrito y sostenido allí por don Antonio Domingo Meléndez, uno de esos buenos periodistas que de cuando en cuando, verdaderos predestinados, se forman, echan raíces, nacen como un árbol vigoroso entre la vegetación xerofila en esa tierra Jirajara, árbol-cardón-cují sobre el propio terruño provinciano y así en Lara como en todo el territorio venezolano, para asumir conciencia y responsabilidad individual, heroica, empecinada, obsesiva, que vuelve actitud de fomento y defensa de ideales colectivos, de anhelos comunales, de necesidad telúrica, afán de progreso, de sembrador de ideas para el bien. A el le correspondió, junto a otros sus paisanos de selecto espíritu –cabe el recuerdo de aquellos ciudadanos que fueron y siguen siendo don BUENA Ventura Gimenez, don Salvador Viloria, don Miguel Pacheco, los hermanos Miguel Segundo y Alonso Pacheco, don Rufo Pacheco, don Carlos Romero, don José Francisco herrera, José Antonio Herrera, Fernando Gimenez, Nazario y Jesús María Méndez Rojas, Antonio Gimenez Pereira, José de Jesús Gimenez (Chechús), Emisael Pacheco, José Espinoza (Che), Pedro Flores, Alberto Medina, Félix Vázquez, Graciano Antonio Molleja, Paulino Paredes, Manuel Salvador Ramírez, Juvenal Ramírez, y aquellas selectisimas, cultas e inteligentes periodistas innatas Blanca Luz Gutiérrez Oropeza de Romero, Hilda Guaidó, Carmen Rosario Parraga, Ninfa y Luz Mary López, Aura Isabel Meléndez, Mirian Yolanda Maluff, Elina Yánez, Mercedes y Rosa Espinoza, Blanquita Martínez, Carmencita García. A don Antonio Domingo Meléndez, ciertamente tras el largo periodo gramatical que se ha llenado aquí de grato tiempo, correspondió, lanza en ristre todos ellos sobre rocinantes de papel de imprenta, también cumplir una misión que se ha hecho interminable, que se ha prolongado bastante en el tiempo, a la manera DEVOCIONAL DE UN DON Cecilio Zubillaga Perera o de un Isaías Ávila y un Lino Coronel en Carora, y oyó, escuchó al llamado urgente de la responsabilidad encontrada, a la necesidad telúrica, al destino atávico. Y se dio a atender a ese llamado de su pueblo, hecho angustia de la patria chica.
Desde su primera juventud, de esos que emocionan al poeta Pascual Venegas Filardo, tierra de savia indígena en la vegetación desértica, nunca ha desistido de su misión, nunca ha rehuido al imperativo categórico que lo impulsa al combate en el campo periodístico, amplísimo, de las ideas constructivas: se hizo para toda la vida un desfacedor de agravios, un enderezador de entuertos, un corrector de errores, un buscador de horizontes, un gladiador de la justicia, un sembrador del bien, un hacedor del caminos, andando siempre, hacia delante, como en el sentimiento hondo del canto lírico de Antonio Machado.
A su labor personal de sembrador de ideas, de combatiente en las lides nobles, en la tarea jardinera para el florecimiento mediante la irrigación del surco apostólico para obtener la cosecha del progreso, agrega la virtud del intelectual estudioso que se hace, andando, buen cronista para escribir el testimonio útil a la historia, atento al ir y al devenir de su pequeña patria, su patria chica, que se le hace cada vez mas inmensa en el corazón quijotesco; para escribir la historia periodística de su pueblo, que es todo el Distrito Urdaneta, que es Siquisique y Moroturo, y el cerro Guacamuco y el río Tocuyo y el río Baragua, y es el caserío Copey y Cauderales, y la Cocóra , y Uriche, y es Espejo y el Saladillo, y es la Calle de la Culebra y la Calle de El Sol y la del Comercio, y es el Templo de San José y el Cerrito de la Cruz , y los Pantanitos y es la Plaza Bolívar , y la Peñita y barrio Nuevo y son las Escuelas “Ricardo Ovidio Limardo” y “Luis López Méndez”, y el Centro de Lectura “Rafael Urdaneta”, y son las huellas históricas de los pies aborígenes y de las almas independentistas de los antepasados Meléndez, Camacaro, Viloria, Díaz, Palencia, Romero, Gutiérrez, Roldan, Oropeza, Gimenez, Parraga, Pereira, Lameda, Crespo, Mendoza, Pacheco, Alcalá, Guaidó, Oviedo, Leal, Maluff, Reyes, Pineda, Adam, Sánchez, Álvarez, piña, López, Ereú, Domoromo, Guarecuco, Jirajaras, Xaguas, Ayamanes…
En sus desvelos hemerográficos, las nuevas generaciones periodísticas del Estado Lara hallaran, siempre, ahora y en los tiempos por venir, el testimonio relatado con la grandiosidad de la sencillez en el estilo que narra, y que describe, como en una conversación interesante y amena, los cuentos de una devoción urdanetense, las pruebas de una lucha, de un periodismo autodidacta, ese donde los periodistas son a la vez maestros y discípulos.
A su pluma galana y sencilla, que nos recuerda al viejo azorin hispánico del estilo castizo, de la generación intelectual del 1898 español, debemos suficiente y veraz información acerca de la Historia del Periodismo en el Distrito Urdaneta, presentes en la documentación esa autenticidad y esa vibración que también se sienten y se comprueban leyendo en las paginas, igualmente historiadoras, de aquel otro magnifico y abnegado educador y periodista siquisiqueño – totalmente siquisiqueño en la distribución intelectual del tesoro de su bondad y del pan de sus conocimientos, de su cultura y de su saber hacia los cuatro puntos cardinales del territorio afectivo de la nacencia y la conciencia – que fue don Graziano Antonio Mollejas.
Tal labor periodística de don Antonio Domingo Meléndez, que se prolonga ya en el tiempo hacia los sesenta años de un constante escribir y de un hacer incansable, merece figuración destacada – así la loable labor de su coterráneo don Carlos Romero, fundador de “Ensayo Democrático” -, con todos los honores por el buen ejemplo que representa su valor cultural y por su significación literaria, en una obra general hemerográfica del Estado Lara. Intentarlo y lograr que así sea honrara al justo que así piense y así lo haga, sintiéndose beneficiario de una Vendimia cultural que es producto de una SIEMBRA periodística, para auscultar también al corazón cultural del Distrito Urdaneta y para oírle el palpitar, que es música, que es ritmo y es poesía, a un corazón geológico y social que es el mismo corazón del Sembrador.
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Ultima visita de Antonio Domingo Meléndez a Siquisique.
Palabras postumas al pueblo de Siquisique llevadas desde el programa "Venezuela y su Folclore" del "Campesino Mayor" Ciriaco Rivero |
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Vengo en compañía de mi hijo mayor Fabián José, y de mi compadre José María Espinoza y de todos los amigos presentes que nos acompañan. Quiero felicitarles por este excelente trabajo que realizan aquí; vengo a dejarles un saludo cariñoso y bello a los siquisiqueños de los tiempos de ayer, de los tiempos de hoy y de los tiempos de siempre. Todavía recuerdo el homenaje que Uds. me hicieron el 13 de enero en Barquisimeto, cuando estaba postrado, recién operado y estaba casi mirando los mundos siderales y llegaron Uds. Con su música llena de alegría y de entusiasmo dandome animos para vivir; Gracias por el reconocimiento a este hombre modesto y humilde nacido en estas tierras, en un caserío muy importante llamado Uriche, donde enterré a mi abuelo hace casi 70 años. Tengo el placer en esta noche inolvidable de estar compartiendo y agradeciéndoles esta deferencia tan grande que ha tenido este programa “Venezuela y su Folclore” y su moderador Ciriaco Rivero y también al programa “Tradiciones y Costumbres”.
He venido emocionado hoy ha mi querido pueblo de Siquisique, quiero compartir con Uds., la emoción que sentí esta tarde cuando caían las sombras del crepúsculo siquisiqueño y miré el panorama árido que llevo fijo en mi retina siempre, y a mi memoria llegó el recuerdo lejano de mi nacimiento en Uriche, de aquellos grandes y hermosos parajes, en cuyas quebradas aprendí a soñar, a ser poeta, a conocer las cosas hermosas de la vida, como el recuerdo del primer beso… me siento sumamente conmovido, quizás ya no sea el hombre de ayer, de las campañas incansables y de las grandes luchas por conseguir las mejoras económicas y sociales que nuestro alejado y abandonado pueblo necesitaba y de las que aun adolece; pero hoy lleno de satisfacción espiritual, quiero por medio de esta radio, darle ánimos a estos jóvenes, que a través de estos programas , están dándole una vibración a la cultura siquisiqueña, urdanetense… esto me llena de emoción en esta noche inolvidable, en la que me siento inmensamente conmovido… hay que tener palabras mas poéticas, y mas y mas hermosas, como las que les pude hablar alguna vez, pidiendo caminos y puentes, pidiendo cultura y soluciones para este pueblo que siempre estuvo escondido y marginado, fue a través de estas ondas por todos los sitios a los que pude visitar y que ahora se los hago llegar a las generaciones de relevo que están haciendo cultura en estos medios, para que le lleven el mensaje a todos los urdanetenses.
Quiero recordar cuando comencé la lucha en compañía del poeta y periodista Carlos Romero en los años 36 al 40, cuando fundamos el Jirajara, órgano divulgativo a favor de las luchas sociales y de tantas cosas que este pueblo necesitaba… y hoy cuando me encuentro la estampa de mi pueblo, de frente con sus calles, que creí no volver a ver, ahora que ya me voy físicamente, pero lleno de una euforia extraordinaria, con un corazón cansado que ahora vibra al unísono de las aspiraciones de todos ustedes, mis coterráneos urdanetenses. Para despedirme les voy a leer un poema que dediqué a Siquisique cuando cumplí 80 años… (pendiente)
Después de leer el poema dedicado a Siquisique, Antonio domingo con el optimismo que siempre lo caracterizó, y con ese espíritu de gran bardo que nunca lo abandonó y conservó hasta la hora de su muerte, no podía dejar de darle un piropo a una bella muchacha que se encontraba entre los acompañantes presentes en la radio y sus palabras póstumas fueron: queridos paisanos que me oyen, esta, mi voz, que todavía, aunque un poco temblorosa, aunque ya no es como antes con la misma vibratoria de ayer, pero si con la misma juventud de sentir, de decir y de mirar hoy a esta bella mujer que tengo por delante. Y le estampo un beso. Aplausos y abrazos, y lágrimas furtivas que se le escapaban a más de uno, sabiendo que era la despedida de un gran hombre, que había vivido siempre con un norte muy claro en la vida: cuidar y querer a su familia y luchar toda la vida por su pueblo.
Para completar lo que se ha logrado recabar sobre Toño Domingo, como familiarmente se le nombraba, es necesario comentar que durante su enfermedad, su señora esposa, Rosa Maria, a pesar de sus quebrantos de salud que ya venia padeciendo, no se despego ni por un momento de su lado, igualmente lo hicieron todos sus hijos, hermanos y familiares en este trance doloroso. Su esposa le sobrevivió seis meses y cuatro días, ella no pudo soportar el vacío y llena de tristeza por la perdida del ser amado, descansó en la paz del señor el día 24 de enero del año 2006.
Este reconocimiento que le estamos haciendo al señor Antonio Domingo Meléndez, -aunque un poco tardío- fue posible gracias a su cuñado José (Che) Espinoza Pacheco, quien nos hizo llegar esta recopilación, a quien agradecemos y damos el merito por tan meritoria OBRA sobre este grande hombre que parió este municipio.
Al final quiero dejarles este pensamiento para su reflexión: Hay hombres que luchan un día y son buenos; hay otros que luchan un año y son mejores; hay otros que luchan muchos años y son muy buenos. Pero están los que luchan toda la vida y esos son imprescindibles.
Paz a sus restos Antonio Domingo, y donde quiera que esté, quiero agradecerle por habernos dejado como legado el ejemplo de un hombre QUE SUPO LUCHAR por su municipio y su gente toda la vida.
EN CONSTRUCCION. Sabemos que la obra de Antonio D. es inmensa, por eso agradecemos a las personas (especialmente a su familia) que conservan material (fotografías, escritos, grabaciones de voz, etc.) Y AL SR. CHE ESPINOZA POR HACERNOS LLEGAR ABUNDANTE MATERIAL (ESCRITOS Y POEMAS QUE DEDICO A.D.M A SU GENTE Y A SU TIERRA) QUE PRONTO SERAN PUBLICADOS EN ESTA SENCILLA OBRA COMO HOMENAJE POSTUMO A ESTE GRAN HOMBRE.
Bibliografia:Che Espinoza. José Maria Espinoza. Leonardo Castañeda. www.municipiourdaneta.com.
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